Miércoles 17/01/2018. Actualizado 17:59h

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Periodistas cacatúas

El asunto es preocupante. Porque no va camino de solucionarse. Todo lo contrario. Hablo de esa moda llamada “rueda de prensa sin preguntas” que se ha instalado en España.

No me gusta nada. Entiendo que cada cual es muy libre de elegir el modo que considere más oportuno para dirigirse al público. Pero digo yo que los periodistas tendremos algo que decir también en esa labor de intermediarios entre emisores y receptores.

Somos incómodos. Cada vez más.

Las convocatorias para medios de comunicación antes marcaban la ‘agenda setting’. De aquel plácido púlpito diseñado por empresas y políticos, donde todo estaba atado y bien atado, salían los mensajes oficiales. Circulaba sólo la versión institucional. Y punto.

Pero entonces llegó Internet y con la red, la socialización de la información. Los ciudadanos cada vez se informan más a través de las páginas webs, las redes sociales y los blogs de los periodistas, donde hay autenticidad y cercanía.  Además, interactúan, dirigen la noticia en un sentido u otro. Abren nuevos debates.

Es decir, el usuario de Internet (que crece sin parar desde abajo) rompe moldes. Se está saltando las versiones oficiales.

Ahora, uno convoca una rueda de prensa y aquello no tiene necesariamente el mismo eco que antes. Se acabó el dominio de la opinión pública por parte de los políticos, los empresarios y los intelectuales. Máxime con unos periodistas tuiteando sin piedad justo lo que piensan.

Por eso, porque nada se controla ya como antes, se ha dado una vuelta de tuerca más. Para evitar los daños colaterales derivados de las incómodas preguntas, se ha instaurado en España la costumbre de no permitir preguntas. Muerto una parte del perro, se acabó la rabia.

No debe ser así. No podemos permitirlo.

Los periodistas debemos rebelarnos. No podemos transigir a la propaganda, a las relaciones públicas, a la manipulación, y quedar convertidos en simple cacatúas, limitarnos a eso que alguien llamó una vez “periodismo magnetofónico”.

Creo fue el poeta Blas de Otero el que dijo aquello de: “No deja ver lo que escribo porque escribo lo que veo”. Hagamos honor a tantos excelentes profesionales rebeldes que nos han precedido.

Más en twitter: @javierfumero

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Javier Fumero

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