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No en el nombre de Dios

Es el título de un libro publicado hace unos meses por Jonathan Sacks, ex rabino jefe de Inglaterra. En ‘Not in God’s name’, Sacks realiza un descenso a las profundidades de la violencia por motivos religiosos ofreciendo modo de “desenmascararla”.

Su tesis es la siguiente: el fanatismo deriva de una interpretación errónea de los textos sagrados. Por eso, su propuesta no es eliminar la religión de nuestras vidas sino más educación, más cultura, más historia.

Esto impedirá cometer un error de principiantes pero que atenaza a los islamistas radicales: la descontextualización. Se toma un texto de la escritura de forma literal, obviando el contexto general de la obra, y ya tiene usted dinamita suficiente para justificar una cruzada.

Jonathan Sacks habla del pueblo judío pero se refiere también al Islam. Argumenta que necesita pasar por un proceso de “ilustración” que lo purifique y lo devuelva a sus raíces, pues “el radicalismo no es su voz tradicional”. Y pone como ejemplo lo que acaba de suceder en Turquía.

En este país, representantes de las confesiones cristianas más representativas han mostrado un ejemplo del “escrutinio interno” que Sacks recomienda al Islam. Jerarcas ortodoxos, evangélicos y católicos han formado equipo para redactar el libro ‘Principios básicos del cristianismo’, presentado recientemente. Debe servir como guía a los musulmanes del país que deseen conocer, de una fuente autorizada, cuáles son las enseñanzas de este credo.

La iniciativa surgió en 2002, cuando el entonces ministro de Educación pidió a varios profesores de colegios armenios algunas aclaraciones sobre la doctrina cristiana para la confección del libro de Cultura Religiosa y Ética, una asignatura obligatoria en casi todas las escuelas de primaria y secundaria.

Estos consultaron a su vez al patriarca armenio, que invitó a Bartolomé I, patriarca de Constantinopla, a sumarse a la iniciativa. Se acabó formando una comisión con miembros de otras comunidades y confesiones. Después de terminar el primer encargo, siguieron reuniéndose, ya con la idea de unir en un libro los principios básicos del cristianismo. También han preparado libros de texto para los estudiantes que cursan Religión Cristiana como asignatura optativa.

La solución a la barbarie, por tanto, está en la instrucción. El fanatismo religioso se desactiva con saber.

Más en twitter: @javierfumero

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Javier Fumero

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