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Defensa

Las ‘habitaciones del pánico’ en los pesqueros españoles son un “fracaso”: los piratas optan por volar o hundir el barco. La Armada desaconseja la medida

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Las ciudadelas, también llamadas habitaciones del pánico, se confirman como un recurso poco efectivo para evitar secuestros en Somalia. Según los datos que maneja la Armada, este tipo de equipamiento pone nerviosos a los piratas, que llegan incluso a prender fuego a la embarcación.

“No es eficaz”. Así de tajante se muestran altos mandos de la Armada involucrados en la Operación Atalanta cuando se les pregunta por las denominadas ‘ciudadelas’, cámaras acorazadas en las que la tripulación puede encerrarse en caso de ataque pirata.

Pese a que en un principio el Ministerio de Defensa dio su visto bueno para la instalación de estas cámaras, que incluso llegaron a probarse en un pesquero con la supervisión del departamento de Carme Chacónvea aquí la noticia de ECD-, la medida ha sido desechada.

Tras analizar una multitud de casos de secuestro en los que la tripulación se encerró en estas ‘ciudadelas’, se ha determinado que “pueden incluso ser más peligrosas para sus usuarios” aseguran a El Confidencial Digital fuentes de la Armada.

“Cuando los piratas se encuentran con una de estas ‘habitaciones del pánico’, su nerviosismo y violencia aumenta considerablemente. En algunos casos, ante la imposibilidad de forzar la cámara acorazada, se ha llegado a prender fuego al buque o a intentar hundirlo para obligarles a salir” aseguran.

Este tipo de equipamiento se considera como “último recurso” y han de darse ciertas circunstancias para que sea eficaz. Según ha comunicado la OTAN a los armadores que faenan por las peligrosas aguas del Índico, es contraproducente el hecho de encerrarse sin impedir la maniobrabilidad del buque o el acceso a la sala de máquinas.

En caso de que los piratas se hagan con el control del buque, procederán –como ya ha ocurrido- a derivarlos hacia alguno de los puertos piratas en Harardhere. Allí esperarán en terreno seguro a que se acaben los víveres de la cámara y los secuestrados decidan salir, aumentando las posibilidades de ser represaliados.

Con estos datos en la mano, expertos de la Armada desaconsejan que se utilicen las ‘ciudadelas’ cuando el ataque se produce a poca distancia de la costa: los piratas pueden llegar a su refugio antes de que las fuerzas militares internacionales organicen un asalto. Y la OTAN ya ha avisado a los armadores: el hecho de tener ‘habitación del pánico’ no garantiza la intervención militar.

Los vigilantes, la solución

Por otra parte, Defensa maneja datos precisos de la eficacia de embarcar vigilantes de seguridad privados –armados- a bordo de los pesqueros. Según las cifras que disponen, el cien por cien de los buques con seguridad armada ha rechazado con éxito cualquier ataque pirata. “Son la única solución” admiten voces de la Armada a El Confidencial Digital.

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