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Dinero

Dos reuniones clave este jueves y el próximo lunes

El Santander ofrecerá hasta 30.000 euros a los empleados que opten por salidas voluntarias

Las cantidades oscilarán en función de la antigüedad del trabajador en el banco. Es una medida que ya funcionó en el ERE de 2016

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El Santander no está encontrando suficientes trabajadores del Banco Popular ‘prejubilables’. Una de las soluciones de última hora que se reserva, para sortear los despidos forzosos, es ofrecer también bajas incentivadas similares a las del ERE de 2016. Una medida que evite un conflicto con los sindicatos en el tiempo de descuento.

Banco Santander Banco Santander

El Banco Santander y los representantes de los trabajadores se volvieron a reunir este martes para negociar el ajuste de plantilla en los servicios centrales del grupo tras la compra del Popular, pero sin que se produjeran “avances”, según explicaron los sindicatos a la salida del encuentro.

Las condiciones del ERE de 2016 en el Santander están sirviendo como referente en el proceso actual de conversaciones. Los sindicatos han vuelto a transmitir a la dirección del banco, en la reunión de este martes, que están dispuestos a aceptar una propuesta similar a la de entonces.

Por el momento, la entidad que preside Ana Botín ha puesto sobre la mesa una oferta de 35 días por año trabajado con un máximo de 28 mensualidades más 500 euros por año completo de antigüedad y otra prima que oscila entre 3.500 y 25.000 euros, también en función de la antigüedad, para los trabajadores de entre 45 y 54 años. Hasta los 44, ofrece las mismas condiciones, pero limita el número máximo de mensualidades a 24.

Mayores primas para las salidas voluntarias

Sin embargo, la petición de los representantes de los trabajadores contempla, como en el ERE del año pasado, una indemnización de 40 días por año trabajado con un máximo de 24 mensualidades para los empleados de entre 50 y 54 años con dos primas añadidas.

Una de ellas oscilaba entre los 4.000 euros para los trabajadores que contaran con menos de cinco años de antigüedad y de 30.000 para aquellos con más de 25. La otra contemplaba el pago de 2.000 euros por cada trienio cumplido en la entidad.

Disponer de más bazas para la negociación

Fuentes conocedoras de las negociaciones, a las que ha tenido acceso El Confidencial Digital, reconocen que el Santander está dispuesto a ofrecer estas “generosas bajas incentivadas” al final de las conversaciones y, por tanto, en el tiempo de descuento para alcanzar un acuerdo con los trabajadores.

Un momento que puede llegar mañana jueves, o a más tardar, el próximo lunes, cuando hay convocadas reuniones que el banco considera “definitivas” para evitar el conflicto con los sindicatos si se optase por la aplicación de despidos forzosos.

Por el momento, la entidad ha decidido guardarse un as en la manga y no dar su brazo a torcer en un primer momento. Considera que así dispone de más fuerza en la negociación y las prisas que tiene por cerrar el ajuste no juegan a favor de la representación sindical. Destacan que, en el ERE de 2016, las propuestas también fueron mejorando de manera gradual y finalmente se llegó a un acuerdo satisfactorio para ambas partes. Un proceso similar se vivió en la fusión con Banesto en el año 2013.

No encuentra ‘prejubilables en el Popular

En cualquier caso, directivos del Santander reconocen a ECD que “se han atascado con los despidos del Popular”.

Recuerdan que el reto es reducir una plantilla integrada por unos 23.000 empleados de la primera y otros 10.600 de la segunda. El ajuste se produce, además, después de la reciente salida de 1.400 trabajadores del banco con sede en Boadilla y otros 2.600 de la entidad adquirida. Apenas hay, por tanto, empleados mayores de 55 años.

No obstante, hay trabajadores del Popular que celebran haber pasado a depender del Santander. Las condiciones del último ERE que dejó fuera también de la entidad adquirida a 2.600 empleados, aplicado en la última etapa del mandato de Ángel Ron, se consideraron mucho peores que las de otros bancos. Por ello, estar ahora bajo el paraguas de la entidad cántabra se recibe por algunos hasta como una buena noticia.


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