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El sector agroalimentario sigue la pauta de SOS Cuétara y Ebro Puleva y desplaza a las constructoras en la producción energética: los cultivos más buscados, colza, girasol, olivo y soja

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Las iniciativas de SOS Cuétara y Ebro Puleva han animado a muchos agricultores, productores de aceite o PYMES de alimentación a invertir en cultivos energéticos y en la producción de biocombustibles. Lo más demandado, terrenos para cultivar soja y colza o planes de reconversión del sector olivarero.

“De alguna manera, están reemplazando a las grandes constructoras que apostaron en su día por la energía”, explica un técnico del ministerio de Industria a El Confidencial Digital el movimiento que, desde hace meses, se aprecia en el sector agroalimentario. Compañías como SOS Cuétara o Ebro Puleva han sustituido a Acciona o ACS en estas iniciativas pioneras de reconversión de su núcleo de negocio.

Son cada vez más los agricultores y productores agrarios los que están diversificando sus inversiones y apostando por los cultivos energéticos. Fuentes de la Asociación Española de Productores de Energía (APPA) destacan que “los agricultores lo están pasando muy mal” y que la reconversión de los terrenos y explotaciones agrícolas es la salida natural de este sector.

Reordenar el mapa de la agricultura cuesta mucho tiempo y dinero”, aseguran desde la patronal de productores energéticos. En este sentido, añaden que el secretario general de Medio Ambiente, Santiago Menéndez de Luarca y Navia-Osorio, “repite en todos los foros a los que ha asistido últimamente” que esta reestructuración sectorial pasa por primar las energías renovables.

Sindicatos, cooperativas agrarias y ciertas comunidades autónomas como Castilla y León, Castilla-La Mancha o Andalucía, “tampoco son ajenas a esta realidad y están apoyando mucho al campo”, destacan desde varias asociaciones de agricultores.

Es precisamente en estas regiones donde más demanda se está registrando de terrenos para desarrollar cultivos energéticos. Esto es, producciones de cereales y semillas que como la colza o la soja pueden utilizarse para fabricar biocombustibles, añaden fuentes del catastro a ECD. “Más hacia el norte también se está experimentando con el cardo y la remolacha”, añaden desde el IDAE

Expertos en combustible ecológico de APPA señalan que en España “hay suelo y clima de sobra y muy propicios” para la soja y la colza y que quienes apuesten por estos cultivos, “tienen la producción asegurada porque al biodiesel siempre se le da salida”.

Así lo confirman las grandes compañías de hidrocarburos nacionales, principales consumidoras de este producto. “España es uno de los principales consumidores de biocombustible”, aseguran, a la par que desvelan que firmas como Repsol, Cepsa o Petronor también trabajan en este campo, aunque en “biocombustibles de segunda generación, fundamentalmente algas”.

Sos Cuétara y Ebro Puleva, modelo a seguir

Las dificultades económicas también ahogan a sectores tradicionales en la economía española, como el de la producción y comercialización de aceite, tanto de oliva, como de girasol. Ante la continua caída del precio del litro de aceite de oliva para consumo en alimentación, los olivareros se plantean destinar a la producción de biodiesel un porcentaje cercano al 15% de la producción de aceite lampante que en la mayoría de los casos “iría de cabeza a la refinería”.

Un técnico del ministerio que dirige Elena Espinosa hace el siguiente cálculo aproximado: “tratando cerca de 200.000 toneladas de aceites de menor calidad, con los que se obtendría unos 200 millones de litros de biocombustibles”.  Otras fuentes del sector consultadas al respecto apuntan que ese combustible podría usarse directamente para mover los tractores y que de llevarse a cabo esta práctica, “todo apunta a que se podría recuperar cierto equilibrio en el mercado”.

SOS Cuétara, el mayor fabricante de aceite de oliva del mundo, ha hecho una fuerte apuesta por la producción de biodiesel a partir de las semillas. La empresa de la familia Salazar ha puesto en marcha una estrategia de desinversión en negocios no estratégicos – venta por seis millones de euros su participación del 60% en la empresa de caramelos Interván, o la de su participación en galletas Cuétara, que adquirió Nutrexpa por 197,7 millones de euros

Otro ‘gigante’ de la agroalimentación española, Ebro Puleva, ha unido fuerzas con la familia Benjumea, propietaria de Abengoa para fabricar etanol y competir con Brasil por el “biocombustibles del futuro”.

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