Sábado 25/11/2017. Actualizado 01:23h

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El Chivato

Chantajistas que pululan por Internet con el trabuco de sus falsas noticias

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Pulula por este complejo mundo de Internet y de las páginas de noticias algún personaje que, por su actuación continuada, por su ejecutoria, merecería con todo derecho el calificativo que encabeza estas líneas: chantajista. ¿Qué es un chantajista? Alguien que, bajo amenaza y extorsión, logra que otros le paguen, le hagan favores o le traten bien. Pues eso, literalmente eso, se aplica a un personaje singular. ¿Cuál es, en este caso, el arma, su trabuco? Una página web, aparentemente de noticias, pero en realidad utilizada como arma de presión y amenaza. Desde donde se dispara a todo lo que se mueve.

El rigor informativo, la solvencia, el trabajo de fuentes, el contrastar noticias, son prácticas profesionales absolutamente desconocidas en ese sitio. Y no les importa lo más mínimo, porque tampoco les va tan mal.

Le cuentan a El Chivato cómo ese personaje se acercó a un conocido grupo de prensa para plantear que le compraran la web, o al menos que metieran dinero, bajo amenaza de publicar determinadas informaciones sobre sus problemas con Hacienda. La petición no fue atendida, y ese grupo y sus directivos vieron que se publicaba, por supuesto, la información sobre Hacienda, pero también cómo, durante meses y años, eran vapuleados viniera o no a cuento, con informaciones falsas, retorcidas y manipuladas.

Muchos otros han padecido, y padecen ahora, atropellos semejantes. Todos los días. Lo peor de todo es que, al final, el chantajista sale triunfante. Porque, por quitarse de encima inconvenientes enojosos, empresas muy conocidas insertan su publicidad. A pesar de que la web citada ni aparece en las listas del contador Alexa, que referencia las 100.000 más consultadas del mundo. Y altos directivos, entre ellos consejeros delegados, le reciben en su despacho. Porque ¡ay de aquel que no lo haga!

Es decir, le dan dinero y le tratan bien. Por tanto, son los responsables que el negocio siga manando. La mafia también trabaja así: yo no te hago daño, no te molesto, y tú me pagas. Y tan amigos. Pero creo que eso va a empezar a cambiar pronto.

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