Opinión

¿Hay que arar con estos ministros enfadaditos y besucones?

Irene Montero.
photo_camera Irene Montero.

La respuesta no puede estar más clara: Sánchez sí que tiene que arar con los comunistas de Podemos. Lo que ya no está tan claro es que los españoles tengan que arar con Sánchez.

Los comunistas de Podemos están muy enfadaditos con Sánchez y enfadados  con Robles. O sea, que los ministros comunistas y besucones de Podemos van a seguir en el Gobierno de Sánchez y que la que, a lo mejor, no sigue en el Gobierno de Sánchez, es Robles.

Y es que con Sánchez, así se escribe la historia, incluso cuando los que la escriben son los proetarras de Bildu con la pluma que Sánchez les ha regalado.

Hasta Asens (que es casi tan desagradable como Lastra) ha opinado que lo de Sánchez con Biden, los destructores en Rota y los millones en Defensa constituyen una deslealtad.

Y Díaz siente la urgencia imperiosa de que se reúna eso del seguimiento de la coalición, aunque se encuentra en capilla de que el chófer del coche oficial la lleve al Matadero, dicho sea sin ningún ánimo inconfesable.

Y la pregunta cae por su peso: ¿Tiene que haber ministros comunistas en un Gobierno que presume de “otánico” y que quiere aparentar que está a partir un piñón –por muy podrido que esté el piñón- con Biden? Y la respuesta también cae por su peso. Sánchez sí que tiene que arar con los comunistas de Podemos y con los besuqueos. Lo que ya no está tan claro es que los españoles tengan que arar con Sánchez.

Podría decirse con una frase hecha, que Sánchez, en el pecado de haber abrazado a Iglesias, lleva la penitencia de aguantar “los morros” de las yolandas, de las belarras, y  (entre viaje y viaje) de las monteros.

También podría decirse o alguien podría maliciarse que Sánchez prestó “su Falcon” con la secreta esperanza de que las viajeras se quedaran a vivir en los Estados Unidos, donde hay tanto supermercado que igual hace ofertas de trabajo, pero hete aquí que han vuelto y han vuelto enfadaditas y besuconas. Porque para una comunista de pro, viajar a New York y pasárselo de p…madre vale, pero lo del presupuesto de Defensa y los destructores ya es otra cosa. Que ya lo dejó claro Zapatero en el desfile aquel en el que hizo huelga de posaderas caídas al paso de la bandera de las barras y las estrellas.

Y como aquí no dimiten más que los ministros de Johnson, pues a seguir arando, cobrando, viajando, enchufando, protestando y poniendo caras de enfadaditos y enfadaditas y dando besos.

 

La carcajada:

Comunista en Nueva York
Comunista en Nueva York

Comentarios
Somos ECD
¿Quieres formar parte de ECD?