Opinión

Sánchez un político peripatético

Pedro Sánchez y Joe Biden, en la cumbre de la OTAN (Foto: Belga / Europa Press).
photo_camera Pedro Sánchez y Joe Biden, en la cumbre de la OTAN (Foto: Belga / Europa Press).

Según La Moncloa -e incluso algunos comentaristas y contertulios de cabecera- el paseo fue corto porque Biden solamente se detiene con quienes Estados Unidos tiene algún problema y como las relaciones con España son excelentes, no había motivo para dilatar el encuentro.

Como la memoria histórica de Calvo no ha debido llegar a Bruselas, es de suponer que el paseo de Sánchez no tenga nada que ver con los de Largo Caballero en el Madrid de la Guerra Civil. En cualquier caso ha sido un paseo trágico pero por ridículo.

Como siempre, en Sánchez y en Redondo, lo más divertido está en las explicaciones posteriores. O sea que si siguen esas relaciones excelentes entre Estados Unidos y España y esa empatía entre Sánchez y Biden, a lo mejor, el próximo encuentro se celebra en el mingitorio y posiblemente sea más dilatado en el tiempo.

Dada la capacidad de Sánchez para despachar asuntos en el menor tiempo posible es de suponer que además de felicitar a Biden por su agenda progresista (cosa que Biden esperaba con ansiedad desde su toma de posesión) hablarían de la explosión del Maine, de Junípero Serra, de la NBA y hasta pudieron escenificar alguna secuencia de “El ala oeste de la Casa Blanca”. Una delicia.

El paseo/persecución/carrerita podría haber acabado con Sánchez pidiendo a Biden un autógrafo, pero es que a Laya no se le ocurre nada y así nos va en política exterior.

Según La Moncloa -e incluso algunos comentaristas y contertulios de cabecera- el paseo fue corto porque Biden solamente se detiene con quienes Estados Unidos tiene algún problema y como las relaciones con España son excelentes, no había motivo para dilatar el encuentro.

Que Biden ningunee a Sánchez y en seis meses ni le haya llamado por teléfono, tiene un pase y hasta una justificación tras las memeces de Zapatero, pero que humille a España en público es poco admisible y tampoco dice mucho de sus asesores porque, mal que les pese a muchos, España es un aliado estratégico tenga el gobierno que tenga e incluso aunque al frente del ejecutivo esté un personaje como Sánchez.

Claro que todo tiene arreglo y ya se rumorea en La Moncloa que Biden va a regalar a Sánchez un cronómetro y,en correspondencia, Sánchez le obsequiará con sus obras completas o sea, la tesis y el libro ese de la resistencia. Eso sí, dedicados

 La carcajada. Dice el  comunista Garzón a propósito de la subida de la electricidad y de los carburantes: …………………………………………………………..

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