Opinión

Insultos a Vox

Santiago Abascal y Alfonso Guerra
photo_camera Santiago Abascal y Alfonso Guerra

Dirijo estas líneas a quienes no tengan prejuicios, respeten a las personas y sus opiniones, huyan de tópicos y simplificaciones, y hasta estén dispuestos a cambiar de opinión o replantearse afirmaciones. Quien insulta demuestra que carece de argumentos y se retrata por su cerrazón, con posturas que tienen mucho de dictatoriales.

Alfonso Guerra reconoció el pasado 19 de noviembre que eran conscientes que la Ley de Violencia de Género era inconstitucional, cuando se estaba elaborando en 2004, y que el Tribunal Constitucional fue presionado para aprobarla. Tremendas declaraciones.

En boca de un ex vicepresidente del Gobierno socialista, no recuerdo que nadie haya criticado esas declaraciones, ni que el ex vicepresidente socialista haya sido insultado por nadie. Sintomático, también de que el silencio es el arma cuando no conviene ahondar, o se quiere dar por amortizado a un político.

Sin embargo, cuando Vox afirma que esa ley es inconstitucional, le llueven descalificaciones e insultos. Muy distinto rasero. Y parece que todo vale contra Vox, pero parece que esta formación política no está dispuesta a aguantar “todo”.

El martes pasado, 3 de diciembre, Vox presentó en Valencia una denuncia contra Joan Ribó, el alcalde de la ciudad, porque había afirmado que Vox es responsable de “muchas agresiones contra las mujeres”.

Al tener noticia de estos hechos, me parece lamentable la afirmación de Ribó, y desde luego me parece razonable que Vox lo denuncie. Y, a la vez, me entero de que un concejal de Vox en Manises, en la provincia de Valencia, también ha denunciado al alcalde de la ciudad, porque le llamó “nazi”, por defender el concejal que el texto que allí se leyó sobre la violencia de género es “inconstitucional y con información falsa”.

Tanto el alcalde de Valencia como el alcalde de Manises son de Compromís. Puede ser casual, o revelador de algo más profundo.

La Ley de Violencia de Género fue aprobada el 28 de diciembre de 2004, con Zapatero en el poder desde hacía poco tiempo: era una prioridad para él, pero no hubo un conveniente debate sobre un asunto tan importante.

Se quiso imponer, y se impuso, con la afirmación de Guerra de que eran conscientes de que era anticonstitucional y que se presionó al Constitucional: penosa afirmación, dolorosa para quienes creen de verdad en el necesario debate social de las leyes importantes, y tal vez molesta para quienes la impusieron, con presiones incluidas al Constitucional.

Pienso que todos estamos en contra de la violencia – especialmente en el ámbito familiar -, del machismo – demasiado arraigado todavía – y de relegar a la mujer.

También Vox está en contra de todo ello, pero no está de acuerdo con la Ley de 2004, de la que ahora Guerra dice lo que dice: lo podía haber dicho antes de que se aprobara, pero ya se ve que la valentía a destiempo es fácil e ineficaz.

La ideología de género no es una ciencia, tiene pánico a la ciencia: ¿por qué? Al menos se le denomina “ideología”, pero para algunos es casi un dogma, que se ha de imponer a toda la sociedad y callar a quien discrepe, cuando no insultarle.

¿De verdad el sexo es una opción como defiende la ideología de género, o es una realidad avalada por las ciencias? La ley de 2004 es muy mejorable. ¿Es nazi también Alfonso Guerra? Pensar un poco es sano.

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