Opinión

Saben aquel que diu que CaixaBank consiguió la paz social? Y eso es bueno para toda España

Caixabank.
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CaixaBank consiguió el 1 de julio de 2021 cerrar satisfactoriamente el Expediente de Regulación de Empleo (ERE) más grande de la historia reciente del sistema financiero y bancario español. Por reciente, entendemos la última década. Venimos de una Gran Recesión (2008-2013), causada por una crisis financiera que llevó la tasa de paro de España al 26,67% el día en que se aprobó la Reforma Laboral de 2012. Reformas financieras hubo en todo el mundo, empezando por la sonora caída y desaparición de Lehman Brothers, en Estados Unidos. El proceso de concentración bancaria no fue un fenómeno español sino mundial. Aunque sí podría decirse que España fue un caso excepcional, en la medida en que se pasó de 95 entidades, entre bancos y cajas de ahorro, a unas 18. Y, diez años más tarde, las entidades financieras que están en la mente de los españoles son menos aún: CaixaBank (CaixaBank + Bankia), Banco Santander, BBVA, Banco Sabadell, Bankinter y, en menor medida, Abanca, Liberbank, ING e Ibercaja. Alguno más hay. Por supuesto, hay banca extranjera con presencia en España: Citi, BNP Paribas, Deutsche Bank, Morgan Stanley, JP Morgan Chase, etc. 

CaixaBank (CaixaBank + Bankia), Banco Santander, BBVA, Banco Sabadell, Bankinter son los bancos sistémicos que nos quedan. Por tener ya cierta edad, tuve el honor de tratar a don Rafael Termes, quien fue presidente de Banco Popular (durante 15 años, el banco más rentable del mundo) y presidente de la patronal bancaria, AEB. Era 1991 y, en palabras de don Rafael, siete bancos manejaban el cotarro. Entonces, La Caixa era una caja de ahorros, cuyo presidente era Josep Vilarasau Salat, primer ejecutivo de la entidad, durante 27 años. Su director general era Isidre Fainé, un hombre que, hace treinta años, ya destacaba por sus virtudes humanas y profesionales. Tenía fama de ser buen gestor y, además, decíase, era buena persona. Apareció en portada de Actualidad Económica gracias a una entrevista-reportaje de una excepcional periodista de raza, Ángeles García Molero, vestido de chulapo, que es como visten los madrileños el día en que celebran a su patrón, San Isidro Labrador. 

La originalidad de Ángeles García Molero -hoy directiva en Cap Gemini- era sustancialmente, más que creatividad: Isidre Fainé expandió La Caixa en Madrid, mercado natural de Caja Madrid, superando a ésta, hasta tener más oficinas y mayor cuota de mercado en la capital de España. Y sin perder, históricas virtudes catalanas: trabajo esforzado, los valores familiares, la muy fuerte orientación social de La Caixa y la sana ambición de triunfar en buena lid.

“Oiga, mire usted… Saben aquel que diu…” del humorista catalán Eugenio… entre 1991 y 2021, constatamos que los tiempos han cambiado. De la máquina de escribir a la digitalización, la nube, big data, inteligencia artificial y unas cuantas reestructuraciones bancarias que le ahorramos al lector para no aburrir en demasía. Banco Santander engulló Banesto y Banco Popular, por ejemplo; BBV (fruto de la fusión del Bilbao y el Vizcaya, con Sanchez Asiaín, Pedro Toledo, Emilio de Ybarra y Churruca…; otra época, ciertamente, Getxo-Neguri-Las Arenas…) y la Argentaria (Corporación Bancaria de España) de Francisco Luzón, se fusionaron…

En 2020 hubo conversaciones de posible fusión entre BBVA y Banco Sabadell, que, al no culminar, le costó el puesto al CEO del Sabadell, Jaume Guardiola. Y le sustituyó César González-Bueno, quien fue adalid de la banca telefónica y por Internet desde ING. El número de operaciones corporativas bancarias habidas en España en los últimos 30 años son demasiadas para ser contadas. Pero La Caixa fue un silente e importante protagonista.

El hoy presidente de CaixaBank, José Ignacio Goirigolzarri (Getxo-Neguri-Las Arenas) recordó en marzo pasado, cuando se hizo pública la fusión por adquisición de Bankia, por parte de CaixaBank, que “CaixaBank es fruto de la adquisición y fusión de más de 120 entidades financieras”. 

Durante muchos años, Isidre Fainé pilotó la gestión de la caja de ahorros, haciéndola más grande, más rentable y más social. Cuando por ley, la caja se convirtió en banco (de La Caixa a CaixaBank), Isidre Fainé decidió irse a presidir Fundación La Caixa, de la que dependen el holding financiero e industrial Criteria Caixa y la Obra Social. En los holdings hay participaciones, financieras e industriales y muchas de las blue chips españolas están en ese holding llamado Criteria Caixa que preside Isidre Fainé: CaixaBank (40% de su capital en manos de Fundación La Caixa, antes de la compra de Bankia; hoy Fundación La Caixa sigue siendo el mayor accionista del banco con 30% del capital), Naturgy (antigua Gas Natural Fenosa), donde Criteria Caixa aumenta participación ante la OPA de IFM; Cellnex Telecom, que es la empresa con mejor desempeño en el IBEX-35, desde el año 2015 y es líder en sostenibilidad. También hay participaciones en Telefónica, AGBAR, las hubo en Abertis y podría volver a haberlas…

Isidre Fainé, desde la Fundación La Caixa, ha velado por la fuerte orientación social de todo el Grupo. Al frente de CaixaBank quedó un excelente gestor orientado a resultados, Gonzalo Gortázar, quien, tras la compra de Bankia, siguió como consejero delegado. José Ignacio Goirigolzarri, tras su paso por BBVA y Bankia, quedó en CaixaBank como presidente. Y, en marzo de 2021 nació jurídicamente la nueva CaixaBank fruto de la unión de CaixaBank (entidad compradora) y Bankia (entidad comprada). 

Con muchos empleados y exceso de oficinas, se planteó la necesidad de buscar ahorros (1.900 millones) mediante un ERE. Y la búsqueda de sinergias, mediante la integración de ambos bancos, por importe de 770 millones de euros. El ERE de CaixaBank, aunque predecible, asombró a muchos por el elevado número de personas potencialmente afectadas y las condiciones propuestas, que dejaron a los seis sindicatos de CaixaBank algo más que desconcertados. Había precedentes, este mismo año, en Banco Santander y BBVA, que también realizaron EREs. El más comentado fue el de BBVA que planteó a sus empleados unas condiciones tan draconianas que diversos estudios mostraron el grave daño reputacional que cosechó BBVA (siembra vientos y cosecharás tempestades). Al final, BBVA se pasó al extremo opuesto y propuso condiciones tan formidables de salida que, hoy, el número de trabajadores que quieren dejar voluntariamente el banco, es el doble de lo propuesto por BBVA. 

Al final, CaixaBank, tras 11 semanas de negociaciones, fue paulatinamente acercando posturas a lo que pedían los sindicatos, culminando la negociación el 1 de julio de 2021. Con los sindicatos contentos, todos contentos: CaixaBank ha recogido todas sus peticiones y, milagro, el ahorro conseguido será el mismo que el inicialmente planteado: 1.900 millones de euros.

Es muy bueno que haya habido acuerdo: los empleados de CaixaBank mostraron repetidamente su compromiso con la entidad a lo largo de la negociación, haciendo propios los valores que distinguen a CaixaBank y a su principal accionista, Fundación La Caixa. Ser el mejor banco socialmente responsable. Calidad de productos y servicios. Digitalización, banca móvil y digital (6,9 millones de clientes). Omnicanalidad, con oficinas, cajeros automáticos y transformación digital. Banca para los más desfavorecidos, con MicroBank y para los más jóvenes y “tecnológicamente savvy”, con imagin. 

Si a CaixaBank le va bien, le irá bien a toda la economía española a la que aporta directamente casi 10.000 millones de euros (1%). Si este acuerdo ha servido para contentar a empleados y trabajadores, tranquilizar a los clientes y continuar liderando la banca en España y Portugal, entonces es un buen acuerdo.

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