Viernes 20/10/2017. Actualizado 14:06h

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Bibiana y el feto

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Hola Ministra Bibiana, Hola Presidente del Gobierno, quiero contaros mi caso. Sólo os pido una cosa: parar un minuto y pensar, os creo capaces. Veréis, todo ocurrió hace una semana, desde entonces sólo encuentro motivos para agradecer. En primer lugar, felicitar a las trabajadoras de la Clínica Belén y al Doctor Otero de A Coruña, que con una delicadeza extraordinaria me acogieron y prepararon mi llegada. Os propongo este Hospital como ejemplo a imitar en la Seguridad Social.

Quiero dar las gracias también a tantas personas que se interesaron por mí y que se alegraron con mi llegada, con sus sinceros detalles, me están enseñando a querer y me hacen ver el futuro de mi sociedad con ilusión. Quiero dar las gracias, sobre todo, a mi madre: por no haber puesto en juego mi vida, por no hacerte caso ministra, que hablas del aborto sin pensar en mí y en los que, hace apenas unos meses, eran como yo: un “feto”. Si supieras que mi madre ha tenido ya más partos y que algunos no acabaron bien, haciéndola sufrir, que ha tenido que cambiar muchas veces sus planes de futuro, que padece una enfermedad visual que un nacimiento puede agravar, que ha pasado muchas noches sin dormir hasta cansarse mucho, que la economía… En lugar de ayudarla en sus carencias, quizá, en su debilidad, le habrías sugerido Ministra, la posibilidad de ejercer “su libre derecho a la interrupción del embarazo”, como mujer responsable, libre y moderna. Vamos, que acabase conmigo: esto sí que habría sido una tragedia, una falta de humanidad.

Que socialismo más insocial el vuestro, Presidente, que falta de respeto a mi existencia y a mi libertad que, por cierto, también soy mujer. Gracias Mamá por respetar mi vida, por ser una mujer llena de humanidad y valentía. Aunque crees que no te veo todavía, te equivocas, sé quién eres y te estoy inmensamente agradecida. Bibiana, Señor presidente, soy la misma, el mismo ser humano a quién, hace unos meses o unos días, no les hubiera importado destrozar llamándole feto: piensen y actúen ¿seguirán dispuestos a dejar matar después? Me llamo Reyes Domenech García-Augustín y firma mi representante legal porque yo, de momento, no se escribir porque acabo de nacer.

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