Opinión

¿Qué es la empatía de la que todo el mundo habla?

(Foto de Eren Li en Pexels).
photo_camera (Foto de Eren Li en Pexels).

Mucha gente habla de empatía. Habría que preguntarse qué entiende cada una o cada uno cuando usa esa palabra. Parece que se opone a antipatía.

En este artículo vamos a explicar qué significa la palabra para unos de los primeros que usaron esta palabra, aunque se había descrito con anterioridad: Husserl y su discípula predilecta Edith Stein que hizo su tesis doctoral sobre ella.

Edith Stein antes de convertirse y hacerse carmelita tuvo una época fenomenológica. El hecho de haber publicado su tesis en 1917, cuando las ciencias neurológicas no estaban desarrolladas como hoy, no significa que sus conclusiones fueran erróneas. Antiguo no es sinónimo de erróneo. Si se lee su tesis doctoral, se puede concluir que consideraba la empatía como la capacidad de ponerse en las vivencias de los otros. Esta idea ha perdurado desde ella.

La empatía es la capacidad de ponerse en las vivencias de los demás

Se ha usado la palabra psicofísico para la constitución de la persona que hoy día se llamaría lo psicosomático, es decir la influencia de lo psicológico en lo físico y al contrario. Ambas cosas van íntimamente unidas. No se pueden dedicar sesiones a lo físico en un gimnasio y a lo psicológico en un gabinete psicológico. Las dos dimensiones forman una unidad. El hacer un análisis para trabajar cada una por separado seria como congelarlas.

Qué mejor que las palabras de Edith Stein para decir qué entiende por empatía. “Un amigo viene hacia mi y me cuenta que ha perdido a su hermano, y yo noto su dolor. ¿Qué es ese notar? Sobre lo que se basa, el de donde concluyo el dolor, sobre eso no quiero tratar aquí. Quizás está en su cara pálida asustada, su voz afónica comprimida, quizás también da expresión a su dolor con palabras…lo que quiero saber es esto, lo que es el notar mismo, o por qué camino llego hacia el”

El punto de partida seguro: Vivencio luego existo

La elección de las vivencias como el notar se corresponde con la búsqueda de un punto de apoyo seguro respecto a lo que se ha dicho en el párrafo anterior.  Confundimos recuerdos, tenemos fantasía, no nos atrevemos a decidir. Recordemos a Descartes que buscaba un punto de apoyo seguro frente a los engaños. Esto le llevó a establecer como método el dudar de todo, pero de su duda no podía dudar (el famoso pienso, luego existo).

También ahora, si dudo de todo, hay algo de lo que no puedo dudar y son mis vivencias (vivencio, luego existo). Estas vivencias son experiencias, sentimientos, emociones, pero también pensamientos y vivencias espirituales.

Provienen de la parte física de la persona, pero también de su psicología y espiritualidad, son solamente mías, pero no estoy solo, hay mas personas. 

Qué no es la empatía

Puede suceder que dos personas con las mismas vivencias, pues han pasado mucho tiempo juntas no empaticen y, al contrario, dos personas que proceden de culturas diferentes con vivencias muy diferentes lo hagan. 

La empatía no es imitación, ni asociación, no es inferencia por analogía. 

Por otra parte, una persona simpática puede ser muy poco empática. Tampoco es empática una persona con alta inteligencia emocional pues la empatía es mas que emociones, entiende bien las emociones, pero no es capaz de ponerse en las vivencias de los otros, quizás será un buen vendedor. Ni lo que se establece entre un gran actor o guionista y el espectador, pues ambos mas que ponerse en las vivencias de los demás las usan. La empatía alcanza a captar si unos ademanes correctos se corresponden con algo auténtico o falso. Es el caso de la sonrisa estudiada, profesional, y la verdaderamente amable.

O, por ejemplo, los hinchas de un equipo de futbol sienten lo mismo, pero no necesariamente empatizan. 

LAS PANTALLAS

Existen infinidad de situaciones en nuestra vida diaria donde podemos empatizar, se podrían escribir cientos de artículos, pero vamos a centrarnos en una: las pantallas.

Husserl escribe que captamos a la persona completamente, cuando hablamos de persona a persona, escuchamos lo que habla, trabajamos juntos y observamos su proceder.

Cada vez mas, nos relacionamos, aprendemos, chateamos a través de las pantallas y obtenemos la mayoría de la información de ellas. Inmediatamente surge la pregunta. ¿Es posible la empatía a través de las pantallas? ¿Es posible tener muchas vivencias si se ha pasado mucho tiempo de la vida delante de una pantalla?


Fuente: Tesis doctoral de Edith Stein.

Nicolás Moreno Díaz

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