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Contradicciones entre la Jefatura, la Dirección General de la Policía y la Delegación de Gobierno por la “huevada” del Ramiro de Maeztu

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Tres organismos implicados y tres versiones contrapuestas. Todo a cuenta del inusual dispositivo desplegado en la tradicional “huevada” de los estudiantes del Colegio Ramiro de Maeztu de Madrid, que este año se saldó con una batalla campal en toda regla.

Tres organismos implicados y tres versiones contrapuestas. Todo a cuenta del inusual dispositivo desplegado en la tradicional “huevada” de los estudiantes del Colegio Ramiro de Maeztu de Madrid, que este año se saldó con una batalla campal en toda regla. Ocurrió el pasado jueves. Alumnos del colegio de la calle Serrano de Madrid —a los que se sumaron otros estudiantes de distintos centro de la zona-, se disponían a poner por obra la tradicional “huevada” de Navidad, que incluye el lanzamiento de huevos a la fachada del cercano Colegio Maravillas. Una de las novedades de este año ha sido el balance negativo de la convocatoria: alumnos detenidos, la Policía Nacional interviniendo con los antidisturbios, destrozos y heridos en ambos “bandos”. El motivo: por primera vez desde que se organiza esta concentración, los agentes de la Unidad de Intervención Policial (UIP) impedían el paso de los menores a la altura de la Plaza de La República de Argentina. La presencia de los servicios de orden —Policía Municipal y Policía Nacional- es habitual en la “huevada”. Pero, como decimos, en esta ocasión, los agentes de la Policía Nacional recurrieron al uso de pelotas de goma. Este confidencial se ha puesto en contacto con la Jefatura Superior de Policía de Madrid, la Dirección General de la Policía y la Delegación de Gobierno para intentar aclarar los motivos del operativo desplegado: la decisión de cargar y el origen de la orden que impidió el paso de los estudiantes. Las versiones de éstos son las siguientes: -- Delegación del Gobierno de Madrid: “Nosotros no hemos ordenado poner en marcha este dispositivo; eso es algo que depende de la Jefatura de Madrid”. -- Jefatura Superior de Policía de Madrid: “Hemos recibido orden de la Dirección General de remitirles a ellos todo medio de comunicación que requiera información sobre lo sucedido”. -- Dirección General de la Policía: “El operativo del Ramiro de Maeztu depende de la Jefatura de Madrid; debéis dirigiros a ellos”. Finalmente y tras decenas de llamadas telefónicas, un portavoz de la Jefatura Superior ha confirmado que la operación dependía de ellos mismos. Sin embargo, al cierre de esta edición no se ha recibido una explicación sobre los motivos que originaron el inusitado despliegue descrito, así como sobre quién dio la orden de impedir el paso a los estudiantes. En otro orden de cosas, varios estudiantes del Ramiro de Maeztu se han puesto en contacto con ECD para explicar algunos detalles de lo sucedido el pasado jueves en la calle Serrano de Madrid. Los alumnos denuncian fundamentalmente la “brutal actuación policial”. Aseguran además que los causantes de los sucesos son un grupo de 15 menores de otros centros docentes ajenos al Ramiro que se presentaron “con intención de montarla”. Además, se lamentan de lo ocurrido: “aquello se nos fue de las manos”; pero critican la intervención policial que se habría empleado métodos fuera de lugar. Hablan de “amenazas de muerte, palizas dentro de las lecheras, golpes con porras envueltas en periódicos y guantes para no dejar señales”. La versión que ofrece la Jefatura Superior de Madrid es que la actuación policial fue “oportuna, racional y proporcionada”. Y añaden que si el despliegue fue tal es porque “teníamos información de que los estudiantes llevaban algo más que huevos”. Testigos presenciales confirman que algunos menores se sirvieron de piedras, botellas de cristal, tirachinas (con canicas), y “otras armas arrojadizas” para responder a las cargas policiales en su intento de llegar al Colegio Maravillas.

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