Greenpeace urge al Gobierno a establecer una "protección efectiva del mar en aguas nacionales e internacionales"
BILBAO, 7 (EUROPA PRESS)
Greenpeace ha instado al Gobierno a establecer una "protección efectiva del mar en aguas nacionales e internacionales", al tiempo que ha censurado la "dualidad del Ejecutivo, que se define como un ejemplo en la protección de los océanos, pero sigue sin ratificar el Tratado Global de los Océanos de Naciones Unidas y mantiene bloqueados 96 planes de gestión en áreas ya protegidas del Cantábrico, Atlántico y Mediterráneo".
En un encuentro con medios de comunicación celebrado en Bilbao a bordo del rompehielos Artic Sunrise, con motivo del Día Mundial de los Océanos que se celebra este sábado, miembros de la organización han censurado así la actitud del ministro de Agricultura, Pesca y Alimentación, Luis Planas.
"La flota industrial ejerce un gran poder y maneja a la Secretaría General de Pesca como si fuera una marioneta. No podemos permitir que la industria siga saqueando los océanos y poniendo trabas a la hora de protegerlos", ha declarado la responsable de Océanos de Greenpeace España, Marta Martín-Borregón.
Greenpeace considera que es necesario proteger el 30% de las aguas nacionales para 2030, al igual que las internacionales, y dar cumplimiento a la normativa internacional, en concreto al Convenio de Diversidad Biológica (CDB).
Según ha indiciado, en España se ha incrementado la superficie marina protegida en los últimos años de un 12% a un 20,9% en 2024 tras la declaración de los siete últimos espacios protegidos en diciembre de 2023 y, en el caso del Mediterráneo, ya se ha logrado ese 30%, "pero solo sobre el papel".
"El Gobierno español se ha comprometido a alcanzar un 25% de protección para 2025 y necesitamos que este hito intermedio también se cumpla. Pero no basta con seguir declarando espacios sin cesar para cumplir con un porcentaje: necesitamos que estos espacios cuenten con unos planes de gestión efectivos que aseguren la conservación de los ecosistemas y la biodiversidad, además de poder realizar un seguimiento de su efectividad", ha afirmado Martín-Borregón.
A su juicio, es esencial "involucrar al sector pesquero artesanal, la ciencia y las ONG a la hora de proponer esta superficie marina a proteger, para que sus opiniones puedan ser tenidas en cuenta, así como sus necesidades para preservar su modo de sustento".
"Todo esto implica que ese 20,9% de espacios protegidos en la actualidad no es real, ya que muchos de estos espacios no están gestionados, por lo que son parques de papel sometidos a numerosos impactos y amenazas", ha añadido.
Además, Greenpeace subraya que es de "vital importancia" lograr que un 10% de la superficie marina esté "altamente protegida", es decir, libre de actividades extractivas y de cualquier tipo de impacto sobre la biodiversidad, al igual que lo son las reservas marinas integrales, para permitir la recuperación de los ecosistemas marinos y la biodiversidad que albergan.
Actualmente, dos barcos de la organización, el Arctic Sunrise y el Witness, se encuentran en aguas españolas realizando labores de documentación, encuentros con la comunidad científica, el sector de la pesca artesanal y el marisqueo y otras organizaciones en defensa de los mares.
Greenpeace ha alertado así de que, aunque se ha avanzado en materia de conservación de los océanos en los últimos años, estos siguen estando "en peligro crítico y cuentan con numerosas amenazas, entre las que destaca la sobrepesca y la acuicultura industrial".
"Otras son la contaminación –especialmente la generada por plásticos-, el cambio climático, la pérdida y destrucción de los hábitats. Los océanos se enfrentan, además, a una nueva amenaza que aún es posible detener, la minería submarina", ha añadido.
Por otro lado, se ha destacado que Greenpeace ha publicado un informe que desvela el aumento de la sobrepesca pese a la gestión de los Organismos Regionales de Ordenación Pesquera
Se calcula que las emisiones causadas por la pesca de arrastre de fondo equivale a 370 millones de toneladas métricas de CO2 (más del doble de lo que emite la industria pesquera a nivel mundial por el consumo de combustibles fósiles).
A su juicio, es esencial que haya un reparto justo, una distribución de las capturas en beneficio de la pesca sostenible y las comunidades locales que viven de ella, incluyendo criterios sociales y ambientales en el reparto para dar cumplimiento al Artículo 17 de la Política Pesquera Común.
Por otro lado, un nuevo informe de la organización analiza cómo el Tratado Global de los Océanos puede ayudar a reparar la mala gestión en aguas internacionales por parte de las OROP (Organizaciones Regionales de Ordenación Pesquera), ya que desde su origen en los años 70, la sobrepesca mundial ha "aumentado casi ininterrumpidamente".