Guindilla a los copiones en la Selectividad que usan pinganillos, grabadoras...
La PAU 2026 ha incorporado una nueva medida contra las trampas tecnológicas: detectores de frecuencia capaces de localizar dispositivos como pinganillos, relojes inteligentes o auriculares ocultos.
Al menos una docena de comunidades autónomas han recurrido a estos sistemas durante los exámenes de acceso a la universidad. Sin embargo, la principal novedad se ha producido en Madrid, donde la Universidad Complutense no solo detecta las señales, sino que también puede grabar el contenido transmitido como prueba de fraude.
La medida responde al auge de las llamadas “chuletas digitales”, sistemas que combinan microauriculares, cámaras ocultas y conexiones bluetooth para recibir respuestas desde el exterior o incluso mediante inteligencia artificial. Estos dispositivos pueden adquirirse por unos 40 euros y se promocionan abiertamente en internet y redes sociales.