BAM Furor: 52 días de misión y choque con la Royal Navy en Gibraltar
El BAM Furor regresa a Cartagena tras 52 días de operaciones en el Mediterráneo y un incidente con la Royal Navy en Gibraltar.
La misión, marcada por un hostigamiento británico, refuerza el pulso por la soberanía marítima española.
El BAM Furor, buque de acción marítima de la Armada Española, completó una misión de 52 días de Operaciones de Presencia, Vigilancia y Disuasión (OPVD) en el Mediterráneo y norte de África. El despliegue, integrado en el Mando Operativo Marítimo (MOM), se centró en garantizar la protección de aguas nacionales y la seguridad de rutas de alto tránsito comercial.
Durante su tránsito por la Bahía de Algeciras, a finales de julio, el buque sufrió un episodio de hostigamiento por parte de la Royal Navy británica. Observadores marítimos confirmaron maniobras agresivas cerca del Peñón, reavivando tensiones históricas en el Estrecho de Gibraltar.
Furor: misión de disuasión en aguas críticas
| Parámetro | Dato |
|---|---|
| Duración de misión | 52 días |
| Áreas de operación | Golfo de Cádiz, Mar de Alborán, Mediterráneo occidental |
| Incidente destacado | Hostigamiento de la Royal Navy en Bahía de Algeciras |
Según el Estado Mayor de la Defensa, la misión permitió “detener posibles actividades ilícitas y vigilar infraestructuras críticas”. El Furor contó con un Equipo Operativo de Seguridad de Infantería de Marina, especializado en protección e interdicción, que reforzó su capacidad durante las patrullas.
Un buque clave para el control del Estrecho
El BAM Furor, con base en el Arsenal de Cartagena, realizó escalas en Algeciras, Málaga y su puerto base. Estas operaciones forman parte del dispositivo permanente de la Armada para salvaguardar la integridad de aguas territoriales. El capitán de fragata al mando destacó que “el Estrecho sigue siendo un punto sensible, donde la presencia española es fundamental”.
- Protección de rutas comerciales estratégicas.
- Disuasión frente a amenazas híbridas y actos ilícitos.
- Refuerzo de la soberanía en zonas en disputa.
Tensión latente con Reino Unido
El hostigamiento en Algeciras no es un hecho aislado. En los últimos años, episodios similares han provocado que España refuerce su presencia naval en Gibraltar. Analistas navales subrayan que estas maniobras británicas buscan marcar territorio, mientras que España mantiene una política de firmeza sin escalada.
El regreso del Furor el 31 de julio a Cartagena marca el cierre de una operación en la que, según mandos de la Armada, “se han cumplido todos los objetivos estratégicos”. La tensión con la Royal Navy deja abierta la incógnita sobre futuros encontronazos en uno de los corredores marítimos más disputados del mundo.

