Defensa

El Ejército anula una cláusula que permitía entrar en las habitaciones de los militares sin que estuvieran presentes

La Inspección General de Tierra dio orden de que todos los alojados en residencias firmasen un documento en el que aceptaban que incluso personal ajeno a las Fuerzas Armadas pudiera acceder

Marcha de militares españoles.
photo_camera Marcha de militares españoles.

El Ejército de Tierra da marcha atrás en una medida que pretendía implantar en las residencias y alojamientos logísticos militares que dependen de este ejército. Tras la polémica interna y las quejas de algunos afectados, ha terminando anulando la medida.

La alerta surgió a finales del mes de mayo. A la Unión de Militares de Tropa (UMT), una de las asociaciones presentes en el Consejo de Personal de las Fuerzas Armadas, comenzaron a llegar quejas de militares que se estaban viendo obligados a firmar unos documentos para continuar residiendo en los alojamientos logísticos y residencias militares del Ejército de Tierra.

El documento procedía de la Sección de Programación y Coordinación de la Secretaria General de la Jefatura de la Inspección General del Ejército de Tierra.

La orden era que todos los usuarios de los alojamientos logísticos y residencias militares tenían que firmar un documento que debería incluir “cláusulas por las que el usuario acepte la entrada en su habitación, en caso necesario y justificado, del personal preciso, tanto propio del establecimiento como ajeno, para tareas de mantenimiento, gestión del alojamiento, control del cumplimiento de la normativa de prevención de riesgos, etc., debiendo aceptar los usuarios de forma fehaciente dichas normas al formalizar su entrada en el Alojamiento”.

Militares que empezaron a recibir el aviso de que tenían que firmar estos documentos se extrañaron de esas condiciones. Consultaron con la Unión de Militares de Tropa, que elevó una consulta al Ministerio de Defensa sobre este asunto.

Desde la UMT explicaron a Confidencial Digital que esa novedad en los documentos que deben firmar los militares que viven en residencias o alojamientos logísticos contravenía la legalidad.

No sólo la Constitución Española en su artículo 18 estable que “el domicilio es inviolable. Ninguna entrada o registro podrá hacerse en él sin consentimiento del titular o resolución judicial, salvo en caso de flagrante delito”.

La Ley Orgánica 9/2011, de 27 de julio, de deberes y derechos de los miembros de las Fuerzas Armadas reconoce en el artículo 10 que el militar “tiene derecho al secreto de las comunicaciones y a la inviolabilidad del domicilio, incluido el ubicado dentro de unidades, en los términos establecidos en la Constitución y en el resto del ordenamiento jurídico”.

Tierra rectifica

ECD ha podido saber que, tras las quejas de algunos afectados y la pregunta de la Unión de Militares de Tropa, la orden de firmar esa cláusula ha sido anulada.

La Inspección General del Ejército ha comunicado a las residencias y alojamientos logísticos militares que rectifica su decisión, y ya no se podrá obligar a los militares que residen en ellas a firmar esa autorización genérica de entrada en sus habitaciones.

En las habitaciones de las residencias entra el personal de limpieza a hacer su trabajo de forma cotidiana. Pero desde la UMT indicaban que, por ejemplo, al hacer alguna revisión excepcional, siempre ha de estar presente el militar que ocupa esa habitación.

En principio, la justificación de la medida adoptada por la Inspección General del Ejército era que así se garantizaba que pudieran entrar en habitaciones cerradas por ejemplo un fontanero, si se detectara que se sale el agua en el baño de la habitación.

El problema de firmar una autorización genérica para que pueda entrar bien personal del establecimiento, bien personal ajeno, es que algunos militares temían que eso podría tener posibles consecuencias negativas.

“Al fin y al cabo, las habitaciones en una residencia militar son la casa de un militar, su vivienda”, explicaban. Parte del temor procedía de que en algún momento pudiera desaparecer algo, y se originaran polémicas por denuncias de robos.

La otra preocupación es que la entrada de otras personas sin estar el militar presente en la habitación podría suponer problemas ante registros posteriores. Es habitual que periódicamente se hagan revisiones en estos establecimientos, para comprobar que los militares cumplen la normativa.

Por ejemplo, está prohibida la posesión de drogas. “¿Y si en un registro te encuentran droga, pero no es tuya, sino que la ha metido alguien que entró cuando no estabas?”, se preguntaban algunos militares que recelaban de firmar la cláusula.

Hubo algunos que trataron de resistirse. Sin embargo, la orden era muy clara: todos los militares que residen en alojamientos logísticos o residencias militares del Ejército de Tierra tenían que firmarla. Si no aceptaban esa nueva cláusula, como el resto de la normativa de régimen interno, se entendía que tendrían que abandonar sus habitaciones allí.

La polémica llegó hasta el punto de que algunos de los afectados que se negaban a firmar se plantearon llevar el asunto a los tribunales. Finalmente no ha sido necesario, ya que después de la consulta de la Unión de Militares de Tropa al Ministerio de Defensa, el Ejército de Tierra ha dado marcha atrás y ha anulado la obligación de firmar esa cláusula.

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