Este mes del año puede darte más pensión si te jubilas anticipadamente
Un funcionario de la Seguridad Social ha desvelado tres factores que, si se conocen y aplican, pueden marcar la diferencia en la jubilación anticipada voluntaria. La información, ofrecida en un vídeo difundido en YouTube, detalla aspectos clave sobre compatibilidad con otras prestaciones y el momento óptimo para realizar la solicitud.
El experto advierte que una decisión precipitada podría implicar penalizaciones económicas de por vida. Además, señala que un simple ajuste en la fecha de retiro o en la estrategia frente al paro puede traducirse en una pensión más alta.
Compatibilidad con otras prestaciones
Muñoz recuerda que, en el caso de estar percibiendo una prestación contributiva por desempleo, el Servicio Público de Empleo Estatal (SEPE) sigue cotizando prácticamente lo mismo que si se estuviera trabajando. Esto significa que las cotizaciones durante el paro no reducirán la futura pensión de jubilación. Con este dato, el funcionario aconseja esperar a agotar la prestación antes de solicitar el retiro, para así aprovechar al máximo el periodo cotizado.
Impacto de esta estrategia
Solicitar la jubilación anticipada tras finalizar la prestación por desempleo permite añadir meses cotizados sin necesidad de empleo activo, lo que puede incrementar la base reguladora y, por tanto, el importe mensual de la pensión.
Elegir el mes más conveniente
El segundo consejo se centra en la fecha exacta de la solicitud. Muñoz señala diciembre como un mes especialmente ventajoso. La razón está en la revalorización anual de las pensiones vinculada al Índice de Precios de Consumo (IPC). Todas las jubilaciones causadas antes de finalizar el año se actualizan en enero, lo que significa que un retiro el 31 de diciembre se beneficiaría de dicha subida desde el primer mes de cobro.
Ejemplo práctico
Un trabajador que se jubile el último día de diciembre verá su pensión incrementada de inmediato con la revalorización anual, mientras que si esperase unos meses, ese aumento no se aplicaría hasta el año siguiente. Sin embargo, el funcionario matiza que el impacto dependerá del porcentaje de subida aprobado para ese año.
Evitar los primeros meses de penalización máxima
El tercer aspecto clave es evitar jubilarse justo dos años antes de la edad ordinaria. Aunque la ley lo permite, los coeficientes reductores aplicados en los tres primeros meses son más elevados, lo que supone una penalización mayor y permanente.
La alternativa más rentable
Muñoz propone valorar un retiro un año y nueve meses antes de la edad legal, reduciendo así la penalización y mejorando la cuantía final de la pensión. Esto se debe a que el sistema aplica la reducción mes a mes, y los primeros tramos están diseñados para desincentivar la salida anticipada.
Decisiones con efecto de por vida
En todos los casos, el funcionario insiste en que los coeficientes reductores se aplican durante toda la vida del beneficiario. Por ello, una planificación detallada y ajustada a cada situación personal es esencial para evitar pérdidas económicas innecesarias.
Sus recomendaciones invitan a combinar la estrategia de agotar las prestaciones por desempleo, elegir el mes de diciembre y evitar los periodos con reducción máxima. Un planteamiento que, según su experiencia, puede marcar una diferencia sustancial en la economía de los futuros jubilados.
El mensaje final es claro: antes de dar el paso hacia la jubilación anticipada, conviene conocer las reglas, los plazos y las implicaciones financieras. Así, se puede tomar una decisión informada que asegure una pensión estable y lo más alta posible.
