Renfe fijará los precios de los billetes de tren con un nuevo algoritmo

El modelo analiza la demanda en tiempo real y ajusta las tarifas en función de la ocupación, distancia del trayecto y tipo de máquina

Renfe se prepara para cambiar la forma en la que calcula el coste de viajar en tren. La compañía implantará un nuevo sistema basado en algoritmos que determinará los precios de los billetes, sustituyendo el modelo actual por una herramienta más flexible, automatizada y capaz de adaptarse al comportamiento del mercado en cada momento.
  1. Un salto desde sistemas obsoletos
  2. Cómo funcionará el nuevo modelo
  3. Simular antes de vender
  4. Integración con el sistema de venta
  5. Más control y trazabilidad
  6. Un proyecto a medio plazo

Un salto desde sistemas obsoletos

El cambio no es menor. Hasta ahora, la operadora ha trabajado con herramientas antiguas y poco ágiles, apoyadas en cálculos basados principalmente en la distancia entre estaciones y en ajustes manuales sobre determinados parámetros.

Un modelo que, con el paso del tiempo, ha quedado limitado para responder a un mercado cada vez más competitivo.

El nuevo sistema nace con la intención de superar esas limitaciones. Renfe busca una plataforma tecnológica más abierta, escalable y eficiente, capaz de integrar múltiples variables y adaptarse a las necesidades comerciales con mayor rapidez, según documentos internos a los que ha tenido acceso Confidencial Digital.

Cómo funcionará el nuevo modelo

En esencia, el sistema actuará como un “cerebro” que calcula precios. Analizará datos en tiempo real y aplicará fórmulas configurables para generar tarifas, que luego servirán de base para los precios finales que ve el usuario.

El modelo tiene en cuenta factores como la ocupación del tren, la distancia del trayecto y el tipo de servicio, pero también incorpora la posibilidad de ajustar continuamente esos parámetros. Es decir, los precios no serán estáticos, sino que podrán evolucionar en función de cómo se comporta la demanda.

Además, permitirá trabajar con distintos escenarios de simulación. Antes de fijar una tarifa definitiva, los equipos podrán probar diferentes combinaciones de variables y comprobar cómo afectan al resultado, sin que esos cambios se apliquen directamente al sistema de venta.

Simular antes de vender

Una de las principales novedades es precisamente esa capacidad de simulación. Renfe podrá testar precios tantas veces como sea necesario antes de lanzarlos al mercado, ajustando variables y afinando resultados hasta encontrar el equilibrio deseado.

Solo cuando los datos se consideren adecuados se trasladarán al entorno real. Ese paso marcará la diferencia entre un cálculo experimental y uno definitivo. Los precios finales serán los que se envíen al sistema de venta y se ofrezcan a los viajeros.

Este enfoque permite reducir errores y mejorar la precisión. También introduce una lógica más cercana a la de las aerolíneas, donde los precios varían constantemente según la evolución de la demanda.

Integración con el sistema de venta

El nuevo modelo no funcionará de forma aislada. Está diseñado para integrarse con la plataforma de venta de billetes que Renfe está desplegando en paralelo. El sistema generará precios de referencia que servirán como base para el cálculo final del precio de cada billete.

Esa conexión permitirá automatizar el proceso completo, desde el análisis de datos hasta la publicación de tarifas. Además, facilitará la actualización continua de precios sin necesidad de intervenciones manuales constantes.

Más control y trazabilidad

Otra de las claves del proyecto es el control. El sistema registrará cada cambio, cada fórmula y cada ejecución, permitiendo saber en todo momento cómo se ha calculado un precio concreto. Esto incluye información sobre las variables utilizadas, los valores aplicados y los resultados obtenidos.

También incorporará herramientas de análisis e informes. De este modo, los equipos podrán revisar el comportamiento de las tarifas, comparar resultados y detectar posibles desviaciones.

Un proyecto a medio plazo

El desarrollo del sistema no será inmediato. Renfe prevé un plazo de varios meses para su puesta en marcha, seguido de un periodo prolongado de mantenimiento y evolución. La intención es que la herramienta pueda adaptarse con el tiempo a nuevas necesidades y cambios en el mercado.

En paralelo, la compañía contará con equipos especializados en tecnología, datos y desarrollo para garantizar el funcionamiento del sistema y su mejora continua.

Comentarios
metricool