Unicaja impulsa una muestra artística en Gijón con un detalle histórico que pocos conocen
El Palacio de Revillagigedo reúne desde este mes una selección excepcional de obras de la Colección Unicaja, un proyecto que sitúa a Gijón en el foco cultural del norte de España. La propuesta, disponible hasta el 28 de diciembre, se enmarca en las iniciativas de promoción artística impulsadas por la entidad y se acompaña de información institucional accesible en el Ministerio de Cultura.
La llegada de este conjunto pictórico coincide con una creciente atención hacia el patrimonio artístico español, reforzando el interés por obras que abarcan más de un siglo de creación. Sin embargo, hay un elemento concreto dentro de la muestra que está despertando una especial curiosidad entre los visitantes y especialistas.
Un recorrido único por siglo y medio de arte contemporáneo
La exposición reúne 84 obras comprendidas entre 1865 y el año 2000, un arco temporal que permite observar la transformación de la pintura contemporánea en España desde sus bases decimonónicas hasta las tendencias de finales del siglo XX. La selección, comisariada por Gretel Piquer y avalada por la experiencia de Javier Barón, jefe de Pintura del Siglo XIX del Museo del Prado, plantea una lectura estructurada en siete secciones temáticas que presentan una evolución coherente y accesible para todo tipo de público.
El planteamiento museográfico, apoyado en una narrativa cronológica y estilística, favorece una experiencia fluida. Las primeras salas introducen al visitante en el realismo y simbolismo con piezas de Federico Madrazo, Rogelio de Egusquiza, Dionisio Fierros o Augusto Junquera, autores que consolidaron las bases académicas y expresivas que darían paso a las renovaciones posteriores.
La entrada del postimpresionismo y el papel de los creadores asturianos
A finales del siglo XIX, los artistas que buscaron alternativas a la tradición académica protagonizan la segunda sección, centrada en el postimpresionismo. En este apartado destacan dos figuras asturianas fundamentales: Darío de Regoyos y Evaristo Valle. Sus obras dialogan con piezas de Julio Romero de Torres o José Gutiérrez Solana, configurando un espacio de transición que permite comprender cómo la luz, el color y el trazo abrieron la puerta a nuevas visiones plásticas.
La presencia de Valle y Regoyos, nacidos en la región y con sólidas trayectorias en el contexto nacional, subraya la relación histórica entre Asturias y la modernidad artística. Su participación en la muestra contribuye a reforzar el peso cultural del territorio, un aspecto que Unicaja ha querido destacar explícitamente.
La influencia de las vanguardias: rupturas y experimentación
La tercera sección introduce las primeras vanguardias, un periodo marcado por la ruptura con los modelos establecidos. En este tramo se exhiben obras de María Blanchard, Pancho Cossío, Benjamín Palencia y Francisco Bores. La selección muestra cómo estos creadores adoptaron lenguajes más libres, explorando geometrías, deformaciones y nuevas formas de abstracción.
Entre las piezas expuestas destaca la representación asturiana del artista gijonés Aurelio Suárez, quien desplegó una línea expresionista singular dentro del panorama nacional. Sus obras aportan una mirada introspectiva y vibrante que enriquece la diversidad estilística del conjunto.
Modernidad, posguerra y nuevas estéticas en la segunda mitad del siglo XX
La cuarta sección, dedicada a la posguerra, pone de relieve cómo los creadores adoptaron una modernidad más contenida tras el conflicto. Los visitantes encontrarán trabajos de Gerardo de Alvear, Miquel Villà y Álvaro Delgado, junto a aportaciones asturianas como las de Andrés Vidau, Joaquín Vaquero Palacios, Paulino Vicente el Mozo o Trinidad Fernández.
Este período constituye un punto de inflexión en la pintura española: la sociedad se reconfigura, las influencias internacionales comienzan a llegar de forma irregular y los artistas buscan un equilibrio entre tradición y experimentación. La sección permite entender cómo esta tensión dio origen a lenguajes que dominarían las décadas siguientes.
Informalismo, neofiguración y apertura internacional
El recorrido continúa con el informalismo y la neofiguración, movimientos que introdujeron gestualidad, materia y nuevas aproximaciones a la figura humana. En esta parte figuran obras de Eduardo Úrculo, Fernando Zóbel y Antonio Saura, además de referentes internacionales como Sol LeWitt y Joseph Kosuth, cuya presencia amplía la perspectiva del visitante.
La inclusión de estos autores revela hasta qué punto la Colección Unicaja ha mantenido una vocación de diálogo global, integrando propuestas que exceden las fronteras españolas y conectan con la evolución del arte contemporáneo europeo y americano.
La vuelta a la pintura: un movimiento decisivo en los años 80 y 90
La última sección, titulada Vuelta a la pintura, explora un retorno deliberado a la figuración ocurrido en las décadas finales del siglo XX. Las obras de Juan Giralt y Xavier Grau marcan el ritmo de esta transición, acompañadas por una notable presencia asturiana con piezas de Pelayo Ortega, Miguel Galano y Pablo de Lillo.
Este cierre del recorrido sintetiza los debates del periodo: la reivindicación del gesto manual, el valor del objeto artístico y la recuperación de la figura como eje expresivo. La sección es, además, la clave del interés que despierta la exposición, pues integra un elemento específico que influye en la lectura completa del conjunto: la selección final incluye una obra cuyo origen y función dentro de la colección han generado un significativo interés académico y que solo ahora se presenta en Asturias.
Un detalle que cambia la percepción de la colección
Ese elemento, que no se revela hasta esta última sección, es la presencia de una pieza que permaneció inédita durante décadas dentro de los fondos de Unicaja. Su incorporación permite reinterpretar la evolución de la colección y aporta un hilo conductor que matiza la lectura del conjunto histórico presentado en Gijón.
Este aspecto ha sido reconocido por investigadores y especialistas que han acudido a los primeros días de la muestra, destacando el valor documental que añade a un recorrido ya de por sí notable.
Horarios, acceso y relevancia cultural para Gijón
La exposición puede visitarse en el Palacio de Revillagigedo, situado en la Plaza del Marqués, 2. El horario es de martes a domingo, de 11:00 a 14:00 y de 17:00 a 20:00 horas. El espacio, uno de los enclaves históricos más emblemáticos de Gijón, refuerza la dimensión institucional del proyecto.
Con esta iniciativa, Unicaja consolida su compromiso con la cultura y el patrimonio asturiano, contribuyendo a que obras fundamentales de su colección se exhiban por primera vez en la región. La llegada de la pieza inédita mencionada anteriormente otorga a la muestra un carácter singular y convierte la visita en una oportunidad única para comprender la evolución del arte contemporáneo desde una perspectiva ampliada.

