Acude a un bar de Málaga con la peor nota en Google y lo que graba se vuelve viral
Más de 4.800 reseñas y una media de 1,1 estrellas. Esa fue la carta de presentación del bar donde el influencer Alfonso Ortega, conocido como Cocituber, decidió detenerse durante su ruta gastronómica por España.
El resultado: un vídeo viral y una experiencia cargada de críticas que está dando mucho de qué hablar. Este tipo de contenidos, grabados por creadores con miles de seguidores, pueden tener un impacto devastador sobre la reputación de un negocio.
Pero ¿qué encontró exactamente en este local del centro de Málaga?
Un bar en el centro histórico con una puntuación alarmante
Situado en la plaza de la Aduana, a pocos pasos de la Catedral y el Teatro Romano, el bar Císter 14 acumula una de las peores valoraciones de Google en la ciudad. Con una media de 1,1 sobre 5 y más de 4.800 opiniones registradas, el local ha sido objeto de múltiples quejas por parte de los comensales. Y eso lo convirtió en el blanco perfecto para una de las paradas del popular influencer gastronómico Cocituber.
Alfonso Ortega, hostelero de profesión y creador de contenido viral en redes como Instagram y TikTok, se ha propuesto recorrer España en 100 días a bordo de una camper para analizar la oferta culinaria del país. En su cuarta jornada decidió probar suerte en este polémico establecimiento de la Costa del Sol.
Una experiencia que comenzó con escepticismo
Al llegar, Ortega se mostró sorprendido por el ambiente del local: “Un jaleo de gente”, comentaba mientras tomaba asiento. Pronto comenzaron a llegar las primeras tapas y con ellas, las reacciones. “De lo que más se queja la gente es del precio del agua”, advirtió, señalando el coste del botellín: casi cuatro euros.
En tono irónico, calificó el pincho de tortilla como “jugársela”, al detectar que estaba congelado y duro por partes. Su crítica se intensificó con otros platos: devolvió un pincho de piquillos con ventresca que consideró “no comestible” y acusó a la paella de estar recalentada en microondas.
“No está buena”: la crítica que más impacto generó
La contundencia de sus valoraciones no dejó indiferente a nadie. “Esto es jugártela”, repitió al probar el pincho de tortilla. Luego, directamente escupió una tapa tras probarla, asegurando que no estaba en condiciones de servirse. Incluso un café con leche, con precio de 3,95 euros, se convirtió en objeto de burla por parte del creador, quien afirmó que “no hay nada en este bar por menos de eso”.
Una crítica social entre líneas
Durante el vídeo, Ortega comentó que algunos turistas no parecían molestos con la calidad de la comida, lo que aprovechó para lanzar una reflexión: “Tenemos muy mal educados a los extranjeros”, dijo, en alusión a la tolerancia que algunos visitantes mostraban ante lo servido.
Reacciones en redes y consecuencias
El vídeo, que ha superado los 31.600 “Me gusta” en Instagram y ha sido compartido en TikTok y YouTube, ha reactivado el debate sobre la fiabilidad de las reseñas en Google y el papel de los influencers en la hostelería. Mientras algunos usuarios apoyan su valentía por denunciar lo que consideran un “fraude gastronómico”, otros critican el tono empleado o lo consideran excesivo.
Más allá de la polémica, el impacto mediático ya está hecho. Las redes han vuelto a poner en el centro del debate la importancia de la transparencia en la restauración y cómo la reputación online puede impulsar o hundir un negocio en cuestión de horas.
La ruta continúa: nuevas paradas en el reto de Cocituber
El creador de contenido ha anunciado que seguirá documentando cada paso de su viaje gastronómico de 100 días, visitando tanto restaurantes de prestigio como locales anónimos, sin importar la valoración que tengan. “Mi objetivo es mostrar la realidad, buena o mala”, explica Ortega.
Por ahora, la parada en el bar Císter 14 de Málaga se ha convertido en uno de los capítulos más virales de su ruta, dejando una clara advertencia para quienes piensen en ignorar las opiniones de sus propios clientes.

