Carme Ruscalleda revela el restaurante escondido en el Maresme al que siempre vuelve

Carme Ruscalleda es una de las figuras más influyentes de la gastronomía catalana. Con siete Estrellas Michelin en su trayectoria, cada recomendación suya adquiere una relevancia especial.

Recientemente, en el podcast La Picaeta, la cocinera ha compartido cuál es el restaurante al que regresa una y otra vez. Su descripción del lugar, de ambiente familiar y sabores estacionales, ha despertado la curiosidad de muchos.

La chef con siete estrellas Michelin menciona un lugar sorprendente que considera como su segunda casa

La chef catalana que ha conquistado el mundo

Nacida en Sant Pol de Mar, Carme Ruscalleda ha sido una embajadora de la cocina catalana en el mundo. Su restaurante Sant Pau marcó un antes y un después en la alta cocina mediterránea y su legado se mantiene vivo en cada una de sus recomendaciones.

En una reciente entrevista concedida al podcast La Picaeta, disponible en YouTube, Ruscalleda habló sobre uno de sus lugares de referencia a la hora de disfrutar de una buena comida fuera de casa.

Una elección con historia y autenticidad

La chef reveló que acude con frecuencia a un restaurante ubicado en lo alto del puerto de montaña que une el Vallès y el Maresme: el restaurante Collsacreu. Su nombre coincide con el de la montaña en la que se sitúa, y es precisamente su localización y propuesta gastronómica lo que lo convierte en un sitio único.

"Es como estar en casa", explicó Ruscalleda. "Te hacen platos a medida, te conocen, y te proponen lo que tienen fresco ese día. Es cocina catalana de temporada, de la que respeta el producto y el calendario."

Cocina estacional con identidad

En Collsacreu, los ingredientes varían según lo que ofrece la naturaleza. Cuando es temporada de setas, hay setas. Si hay ajos tiernos, preparan tortillas con ellos. Si los calabacines están en su mejor momento, son los protagonistas del plato. Cuando no los hay, se pasa a una tortilla de cebolla y patata. Este respeto por el producto fresco y local es lo que enamora a la chef y a quienes conocen el lugar.

Además, la relación entre el equipo del restaurante y sus clientes va más allá de lo habitual. "Ese cariño que te ofrecen, como si estuvieras en casa, no se compra. Eso se gana", subrayó Ruscalleda durante su intervención.

Una segunda recomendación inesperada

Más allá de su elección habitual, Carme también compartió una visita reciente que la sorprendió gratamente. Se trata del restaurante Aleia, ubicado en el hotel Casa Fuster, en Barcelona. "Estuvimos hace poco y disfrutamos como locos", confesó.

La fidelidad como valor gastronómico

Las palabras de Ruscalleda reflejan una filosofía que va más allá de la cocina. Para ella, un restaurante no solo debe ofrecer buena comida, sino también una experiencia emocional. La confianza, la cercanía y el respeto por la temporalidad son elementos clave que valora profundamente.

Esta visión es coherente con su trayectoria profesional, en la que siempre ha defendido la cocina con raíz, la identidad culinaria catalana y el vínculo entre cocinero y comensal.

Un destino para amantes de la cocina auténtica

El restaurante Collsacreu se presenta como un lugar imprescindible para quienes buscan una experiencia honesta y deliciosa. Su enclave privilegiado, entre mar y montaña, y su carta basada en productos de temporada lo convierten en un ejemplo perfecto de cocina de proximidad y tradición.

Quienes sigan las recomendaciones de Carme Ruscalleda encontrarán en este restaurante mucho más que una comida: una vivencia que celebra lo mejor de la gastronomía catalana.

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