Una taberna con alma gaditana conquista Málaga con un nuevo local y más de medio siglo de historia
Cádiz ha exportado algo más que su acento a Málaga: también su esencia culinaria. En la capital de la Costa del Sol, una taberna nacida en la Tacita de Plata suma ya seis locales, el último en el centro histórico, atrayendo tanto a locales como a turistas.
Desde hace más de 50 años, este establecimiento es sinónimo de tapeo tradicional, con recetas que evocan el Mentidero gaditano y sabores de almadraba. El nuevo espacio mantiene viva la historia... pero, ¿cuál es su nombre?
El nuevo local que refuerza su legado gaditano en Málaga
En el número 10 de la céntrica calle Casapalma, Er Pichi de Cái abre un nuevo capítulo en su historia. Fundada en 1967 frente al Gran Teatro Falla de Cádiz, esta taberna se ha convertido en referente del tapeo andaluz, primero en su ciudad natal y, desde hace años, en Málaga.
Su primer local malagueño abrió en Huelin en 2017, y desde entonces ha expandido su presencia con otros cinco espacios. Actualmente, está presente en puntos estratégicos como la calle Río Rocío 12, avenida Pío Baroja 21 (El Palo), calle Trinidad Grund 8, calle Franz Kafka 8 (Teatinos) y en la localidad vecina de Alhaurín de la Torre, en la avenida Reyes Católicos 60.
Una carta que respira tradición gaditana
Salazones, guisos y pescaíto: el ADN de su cocina
La propuesta gastronómica de Er Pichi de Cái se basa en productos icónicos de la costa gaditana. El picoteo comienza con una selección de chacinas y salazones como chicharrones especiales, mojama, huevas de maruca y sardina ahumada. Un homenaje al tapeo más auténtico.
Los pescados y mariscos ocupan un lugar destacado: almejas al oloroso, gambas a la plancha, choco a la plancha y ortiguillas fritas. Platos que recuerdan al sabor del Atlántico y que evocan la cocina marinera de Cádiz.
Atún rojo: el protagonista indiscutible
El atún de almadraba, considerado el 'pata negra del mar', es el corazón de su cocina. En esta taberna se sirve guisado, en escabeche o a la brasa, y las piezas elegidas —ventresca, lomo, mormo o tarantelo— son tratadas con la máxima delicadeza. No falta el famoso jamón de Barbate: ventresca ahumada con sabor intenso.
Para los amantes del queso, los postres también llevan sello andaluz: flan de queso payoyo con garrapiñadas o tarta de queso con Pedro Ximénez y nueces.
Precios y horarios: tapeo para todos los públicos
Una experiencia gastronómica asequible en el centro de Málaga
Los precios de Er Pichi de Cái se mantienen accesibles, con tapas entre los 3 y 5 euros y medias raciones de pescaíto frito entre los 8 y 14 euros. El ticket medio por persona varía entre los 10 y 20 euros, aunque en la zona de El Palo puede alcanzar los 30.
El nuevo local del centro histórico, ubicado a escasos metros de calle Larios y la plaza de Uncibay, abre todos los días de 12:30 a 00:00 horas. Una franja pensada tanto para el aperitivo como para las cenas, aprovechando la alta afluencia de turistas.
Un rincón gaditano que conquista a Málaga
Er Pichi de Cái no es solo una taberna: es una embajada gastronómica de Cádiz en la Costa del Sol. Su crecimiento sostenido y su fidelidad a los sabores de origen han convertido cada local en un punto de encuentro para nostálgicos de la Tacita de Plata y amantes de la buena cocina andaluza.
Para más información sobre la cocina andaluza tradicional y productos como el atún de almadraba, puedes consultar el sitio del Patronato de Turismo de Andalucía.

