Guardia Civil intercepta a dos recolectores y desvela un dato alarmante sobre los níscalos en Cogolludo
La recolección furtiva de níscalos ha vuelto a colocar a Guadalajara en el foco mediático. En plena temporada micológica, una operación del Seprona en Cogolludo ha evidenciado la magnitud del problema.
El suceso ha sido documentado en el estreno de la nueva temporada de Seprona en Acción, el popular programa de Dmax, generando un notable impacto por las imágenes captadas durante la intervención.
Un operativo del Seprona intercepta a recolectores ilegales en Cogolludo
Durante una patrulla rutinaria en los montes de Cogolludo, agentes del Seprona detectaron un vehículo sospechoso que intentó eludir el control. Al detenerlo, comprobaron que transportaba una gran cantidad de níscalos, recolectados sin autorización.
“¡Van hasta arriba de níscalos!”, exclamó uno de los agentes al descubrir el contenido del vehículo. Los ocupantes, dos hombres de origen extranjero, carecían de permiso para la recolección, exigido en este término municipal.
Argumentos repetidos y sanciones previstas
Los infractores intentaron justificar su acción alegando motivos económicos y familiares. Sin embargo, uno de los agentes declaró que “siempre alegan lo mismo: que no pueden pagar la licencia, que cuesta unos 5 euros”.
La normativa en vigor establece que la recogida sin permiso puede ser sancionada según la Ley de Montes de Castilla-La Mancha, con multas que van desde los 100 euros hasta el millón en casos de extrema gravedad.
Regulación micológica en Castilla-La Mancha
Desde 2016, la Consejería de Agricultura, Medio Ambiente y Desarrollo Rural de Castilla-La Mancha regula la recolección de setas silvestres. Solo pueden recogerse especies comestibles o con fines científicos, educativos o medicinales, y siempre con un límite de cinco kilos por persona y día.
Cotos, permisos y zonas restringidas
En municipios como Cogolludo es necesario obtener un permiso municipal, con una cuota simbólica de cinco euros. Además, existen cotos privados y zonas de recolección totalmente prohibida, debidamente señalizadas.
En áreas no reguladas, la recolección sigue siendo libre pero sujeta al límite de cantidad establecido. Excederlo implica decomiso y sanción.
Controles y vigilancia frente al furtivismo
Para evitar la explotación indiscriminada del recurso micológico, se han establecido puestos de control en caminos forestales estratégicos. También se patrullan las zonas más sensibles con agentes del Seprona y medioambientales.
Durante la temporada de setas de 2024, la Guardia Civil de Guadalajara incautó más de tres toneladas de setas y denunció a 39 personas. Los agentes medioambientales confiscaron una tonelada adicional.
Una problemática en auge
El auge del turismo micológico ha generado un repunte del furtivismo, con consecuencias ambientales y económicas. La sobreexplotación compromete la regeneración del recurso y pone en riesgo los ecosistemas locales.
Las autoridades insisten en que respetar las normas es esencial para preservar el entorno y garantizar una recolección sostenible.
