Bugatti prueba este coche a 300 km/h antes de dártelo: solo 3 personas pueden hacerlo
Antes de que un cliente se siente por primera vez en su Bugatti Mistral, este exclusivo hiperdeportivo ya ha alcanzado los 300 km/h. La marca francesa aplica uno de los protocolos de verificación más exigentes del mundo del automóvil.
Solo Bugatti puede permitirse probar cada unidad como si fuese única: aceleración, frenado, y control a alta velocidad se ponen a examen en una pista cerrada del aeropuerto de Colmar.
Bugatti somete cada Mistral a una prueba extrema antes de la entrega
El Bugatti Mistral no es solo el heredero del Chiron, es también el último representante del icónico motor W-16. Con solo 99 unidades producidas y un precio de 5 millones de euros, cada vehículo se somete a una rigurosa inspección antes de llegar a manos de su propietario.
Desde febrero de 2024, cuando comenzaron las entregas, la marca ha ido desvelando nuevos detalles sobre este descapotable de alto rendimiento. Ahora se ha confirmado que cada Mistral pasa por un control de calidad que incluye una aceleración controlada hasta los 300 km/h.
Pruebas sobre pista cerrada en el noreste de Francia
La validación del rendimiento no se realiza en carreteras abiertas. Bugatti emplea una pista dentro del aeropuerto de Colmar, donde comprueba no solo la velocidad, sino también el comportamiento del vehículo en frenadas de emergencia a alta velocidad.
Este test, que dura más de 400 kilómetros, incluye un análisis completo del sistema de transmisión automática de doble embrague y siete velocidades, así como del techo desmontable y otros mecanismos clave.
Solo tres pilotos autorizados pueden realizar la prueba
Para mantener los estándares de excelencia, Bugatti permite que únicamente tres personas en el mundo puedan conducir estos coches durante la fase de prueba. Cualquier fallo, por mínimo que sea, implica una revisión completa y un nuevo test.
Una vez superada la prueba principal, cada Mistral es evaluado nuevamente durante otros 50 kilómetros en carretera abierta, donde se verifica su respuesta en condiciones normales de conducción.
El roadster más rápido del planeta
En septiembre del año pasado, un Bugatti Mistral alcanzó los 453,9 km/h en el circuito alemán de Papenburg, superando así su propia velocidad máxima prometida. Este registro lo convirtió en el descapotable más veloz del mundo.
Según la marca, este rendimiento solo puede lograrse con el techo abierto, lo que representa una hazaña de ingeniería en términos de aerodinámica y estabilidad a alta velocidad.
Fiabilidad extrema para un vehículo único
Los controles de calidad de Bugatti no solo buscan la excelencia técnica, sino también eliminar cualquier margen de error que pueda empañar la experiencia del cliente. La validación a 300 km/h forma parte de ese compromiso con la perfección.
Para un vehículo valorado en 5 millones de euros, ningún detalle es pequeño. Y por eso, cuando el comprador recibe su Mistral, este ya ha vivido una de las pruebas más exigentes del sector automovilístico.
