El secreto de Mercedes-Benz oculta un giro inesperado en la electrificación
Ola Källenius, al frente de Mercedes‑Benz y presidente de la ACEA, recalca que el cambio hacia lo eléctrico es imparable. Europa se prepara para nuevas reglas, pero el directivo defiende un paso menos agresivo.
BMW ya vende más eléctricos que Mercedes, pero la marca de la estrella lanzará su ofensiva con segmentos intermedios para recuperar terreno. El verdadero giro puede estar más cerca de lo que crees.
Un compromiso sin vuelta atrás
El CEO de Mercedes‑Benz, Ola Källenius, ha reiterado en medios como Frankfurter Allgemeine que “no hay vuelta atrás” en la electrificación del automóvil. Aunque Mercedes había fijado inicialmente 2030 como año para ser totalmente eléctrica, los cambios en el mercado los han llevado a retrasar esa meta a 2035, coordinada con la legislación europea que prohibirá la venta de vehículos térmicos.
Este movimiento apunta al objetivo de "cero emisiones" marcadas para 2050 por la UE, siempre apoyando una transición que preserve el empleo y la economía en Europa.
La fórmula inteligente según Källenius
El presidente de la Asociación Europea de Fabricantes de Automóviles (ACEA) defiende la adopción de “incentivos inteligentes” frente a sanciones abruptas. China es su modelo: no impone castigos drásticos, pero incentiva la adopción según la demanda. Según él, una transición gradual y bien gestionada es clave para mantener la industria europea competitiva.
Competencia feroz en el segmento medio
BMW ha superado a Mercedes en ventas de eléctricos, pero casi exclusivamente en segmentos premium como EQS o EQE. Mercedes, por su parte, lanza los nuevos CLA eléctrico y GLC eléctrico para atacar el nicho intermedio. El GLC eléctrico, que llegará en 2026, usará una arquitectura de 800 V y permitirá cargas ultrarrápidas de hasta 320 kW. Mercedes vs BMW.
Inversiones millonarias y redes propias
Desde 2022, Mercedes ha destinado más de 40 000 M € para acelerar I+D en eléctricos, desmontando progresivamente su inversión en motores de combustión hasta 2026. La marca ha adquirido empresas como YASA (motores de flujo axial) y cuenta ya con 8+9 gigafactorías en planificación, además de una red de recarga global con Shell, sumando más de 530 000 puntos. Inversión millonaria.
Impacto sobre el empleo industrial
Källenius subraya que la electrificación no debe ir contra trabajadores, por lo que pide a la UE que modere planes unidimensionales. Busca una evolución sostenible que preserve cadenas de suministro en Europa y genere empleo, no que lo destruya. Preservación del empleo en la industria automovilística.
Lo que viene para el conductor
- CLA eléctrico: ya en el mercado con plataforma MMA y autonomía anunciada hasta 792 km WLTP.
- GLC eléctrico: se lanzará en 2026, rivalizando con Audi Q6 e‑tron y Tesla Model Y, con cargador de 320 kW.
- Futuro próximo: versiones eléctricas de Clase C y otros modelos intermedios para captar el gran público.
Desafíos y oportunidades
Mercedes se enfrenta a una alta dependencia de Asia para baterías. La fabricación europea requerirá inversión en reciclaje (Kuppenheim), cadena de suministro local y mayor autonomía tecnológica. Dependencia de Asia para las baterías.
El giro inesperado
Aunque todo apunta a un futuro eléctrico pleno, el verdadero giro reside en la estrategia de Mercedes: pasar del lujo a productos más asequibles, pero sin sacrificar márgenes. Con CLA y GLC como punta de lanza, busca un volumen alto sin renunciar a la rentabilidad. Si logra equilibrar incentivos, empleo y competitividad, la marca podría redefinir la transición eléctrica europea.
En resumen, Källenius impulsa una revolución que parece firme, pero con método. El giro que aún no se ve completo podría estar en una ofensiva con vehículos asequibles que mantengan los beneficios corporativos. La clave estará en la ejecución: ¿será Mercedes capaz de liderar sin perder su esencia? Futuro de Mercedes.
