Obras antiincendios en las naves de archivos judiciales de Pla de Vallonga: una inversión de 1,5 millones realizada hace meses

Hace ya varios meses, la Conselleria de Justicia y Administración Pública adjudicó las obras de instalación de un avanzado sistema contra incendios en las naves industriales destinadas al almacenamiento de documentación judicial en papel en el polígono industrial de Pla de Vallonga, en Alicante.

Con una inversión de más de 1,5 millones de euros, este proyecto fue concebido para reforzar la seguridad de un espacio considerado de alto riesgo intrínseco, debido a la naturaleza inflamable de los documentos y al gran volumen de material almacenado.

Una inversión histórica en protección contra incendios

El presupuesto total alcanzó los 1.537.491 euros (IVA incluido). Aunque hoy pueda parecer una noticia pasada, en aquel momento la iniciativa supuso un paso importante para garantizar la preservación de los archivos judiciales frente al riesgo de incendio.

El proyecto incluyó:

  • Sistema automático de detección de incendios, adaptado a edificios tipo B.
  • Sistema de extinción por agua nebulizada, diseñado específicamente para minimizar daños en documentos.
  • Sistema de detección cruzada, con activación de dos detectores independientes para evitar falsas alarmas.

Se trató de una inversión que buscaba consolidar la seguridad jurídica, garantizando que miles de expedientes almacenados permanecieran a salvo frente a siniestros.

Tecnología avanzada en detección y control remoto

Las centrales de detección se situaron en la entrada de la nave 1, conectadas directamente con el Puesto de Control Centralizado (CECON) en la Ciudad de la Justicia de València. Esto permitió la monitorización remota y en tiempo real de cualquier incidencia.

De este modo, los equipos de seguridad podían:

  • Recibir avisos inmediatos de alarma.
  • Controlar el estado de las instalaciones en tiempo real.
  • Coordinar una respuesta rápida y eficaz en caso de emergencia.

En paralelo, se instalaron pulsadores manuales junto a las salidas de evacuación, facilitando que cualquier persona pudiera activar la alarma en caso necesario.

Vale la pena destacar que, dentro de las medidas complementarias, se incluyó la instalación de diferentes sistemas de bocas de incendio equipadas (BIEs). Estos dispositivos, similares a modelos como las BIE, fueron fundamentales para garantizar una intervención rápida de los equipos internos en caso de conato de incendio.

Equipamiento integral contra incendios en las naves

El proyecto contempló un conjunto de dispositivos que hoy siguen siendo referencia en materia de seguridad:

  • 30 detectores de incendios distribuidos en puntos clave.
  • 14 barreras lineales de detección.
  • 30 pulsadores manuales de alarma.
  • 38 extintores portátiles estratégicamente colocados.
  • 16 bocas de incendio equipadas (BIEs).
  • 79 luminarias de emergencia para evacuación segura.
  • Rociadores automáticos y sistema de agua nebulizada de última tecnología.

La incorporación de este equipamiento permitió que las instalaciones cumplieran con las exigencias del Reglamento de instalaciones de protección contra incendios (RIPCI) y normas UNE de referencia.

Agua nebulizada: protección eficaz de documentos

Uno de los elementos más destacados de esta instalación fue el sistema de agua nebulizada, elegido por su eficacia para apagar incendios sin provocar daños graves en papel y archivos.

Este método:

  • Reduce la temperatura de gases y llamas en segundos.
  • Utiliza gotas ultrafinas que logran sofocar el fuego sin excesiva acumulación de agua.
  • Minimiza el impacto en documentos y bienes almacenados.

Se trató de una tecnología especialmente recomendada para archivos históricos, bibliotecas, museos y espacios donde la conservación del material es prioritaria.

Con el paso de los meses, este sistema se ha consolidado como un estándar en la protección de documentación sensible, lo que demuestra la visión de futuro que supuso aquella inversión.

La relevancia de los extintores en un plan integral

Aunque el corazón del sistema fue la detección automática y el agua nebulizada, la instalación de 38 extintores portátiles representó un refuerzo esencial para el control inicial de conatos de incendio.

Los extintores, junto con las BIEs y las luminarias de emergencia, formaron un plan integral que aún hoy sirve de modelo en otras infraestructuras judiciales.

Un proyecto enmarcado en la normativa vigente

Las obras se ejecutaron conforme al Real Decreto 513/2017, que regula las instalaciones de protección contra incendios en España, además de las normativas UNE aplicables a rociadores automáticos y sistemas de detección.

La infraestructura se diseñó para un edificio de riesgo intrínseco alto, lo que significaba superar los mínimos exigidos para asegurar un entorno completamente protegido.

Impacto en la justicia valenciana

En su momento, este proyecto representó una modernización decisiva para el sistema judicial de la Comunitat Valenciana, al proporcionar instalaciones seguras para el almacenamiento de documentación.

Los principales beneficios fueron:

  • Seguridad jurídica reforzada gracias a la preservación de documentos.
  • Gestión más eficiente de emergencias, con conexión directa al CECON.
  • Modernización tecnológica, situando a las naves de Pla de Vallonga como ejemplo de referencia.

Un ejemplo de inversión a largo plazo

Aunque las obras de instalación del sistema antiincendios en Pla de Vallonga se realizaron hace meses, su impacto sigue vigente. La combinación de detección avanzada, agua nebulizada, extintores y BIEs consolidó un modelo de seguridad que protege la documentación judicial frente a cualquier eventualidad.

Este caso demuestra que la inversión en protección contra incendios no solo preserva bienes materiales, sino que también asegura la continuidad de los procesos judiciales y el acceso a la información que sustenta el sistema de justicia.

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