Política

La batalla contra Carlos Dívar se inició cuando Gómez Benítez negociaba con ETA por encargo del Gobierno de Zapatero, y frenó decisiones pro-Batasuna de Garzón

Verano de 2006. Carlos Dívar preside por entonces la Audiencia Nacional y Baltasar Garzón se encarga de instruir los sumarios de Batasuna, ANV y PCTV. El ahora presidente del CGPJ envía multitud de quejas sobre posibles injerencias políticas en la instrucción. En ese momento, su ahora rival, José Manuel Gómez Benítez, está negociando con ETA por encargo del Gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero.

La batalla de José Manuel Gómez Benítez con Carlos Dívar no es nueva. Viene que lejos. Incluso desde antes de que Zapatero pactara con Rajoy el nombramiento del segundo como presidente del máximo órgano de gobierno de los jueces. Concretamente, la pugna se remonta a la negociación del Gobierno socialista con ETA.

En pleno proceso negociador, Garzón estaba instruyendo los sumarios de Batasuna, ANV y PCTV, los considerados brazos políticos de ETA. Fuentes cercanas a la Audiencia Nacional a las que ha tenido acceso El Confidencial Digital explican que, en ese momento, el juez instructor recibía multitud de injerencias en su labor:

-- Por un lado, estaban los informes del Cuerpo Nacional de Policía en los que se apuntaba a que los representantes de estos tres partidos habían roto con ETA y apostaban por las vías políticas. Los informes de la Guardia Civil que recibía el juez recogían lo contrario.

-- Pero, por otro lado, se encontraba la propia negociación. Una delegación especial, en la que se encontraba un hasta entonces desconocido José Manuel Gómez Benítez, se encontraba negociando directamente con la banda terrorista el final del terrorismo.

En este contexto, Carlos Dívar remitió multitud de escritos al titular del juzgado de instrucción número 5 de la Audiencia Nacional animándole a que continuara con su trabajo sin ninguna injerencia política.

Las fuentes consultadas por ECD confirman que Dívar trasladó tanto a Garzón como a diferentes jueces de instrucción y magistrados sus consideraciones como presidente de la Audiencia Nacional.

En este momento, el presidente de la Audiencia estaba empezando a observar algunos ‘bandazos’ en las instrucciones: del todo es ETA, comprobó cómo algunos jueces no trataban por ese mismo patrón a los organismos satélite de la banda terrorista. Garzón era uno de ellos.

Estas recomendaciones del presidente eran eso, meros comentarios. Los jueces de instrucción tienen libertad para hacer su trabajo y el presidente de la Audiencia no puede hacer nada. Es más, el propio Dívar comentaba por aquel entonces a sus allegados que cada magistrado tenía una manera de instruir.

Estas consideraciones de Dívar hacia Garzón llegaron al equipo negociador con ETA. Entre ellos se encontraba Gómez Benítez. Las fuentes consultadas aseguran que fue en ese momento cuando comenzó su enemistad con el todavía hoy presidente del CGPJ.

Dívar siempre tuvo especial sensibilidad hacia las víctimas del terrorismo.

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