Política

Ábalos ha expresado su deseo de convertirse en ministro de Defensa

Tendría a su cargo al CNI y sustituiría a Margarita Robles, a la que se sitúa en el Ministerio del Interior. El nombre no gusta en ámbitos militares

José Luis Ábalos en el Senado
photo_camera José Luis Ábalos en el Senado

Una vez digeridos los indultos del ‘procés’, y con la vacunación contra el Covid-19 cerca de la velocidad de crucero, los cambios que Pedro Sánchez hacer en su Consejo de Ministros suenan cada vez con más fuerza.

Todo apunta a que se darán a conocer a lo largo del mes de julio, antes de que comiencen oficialmente las vacaciones de verano para los miembros del Ejecutivo.

Todavía no hay nada cerrado, el presidente sigue diseñando la futura estructura de su Gobierno, pero está estudiando mover al actual ministro de Transportes, Movilidad y Agenda Urbana a la cartera de Defensa.

Así lo indican a Confidencial Digital varias fuentes, que recuerdan que Ábalos es un hombre de la máxima confianza de Sánchez y que este ministerio tan relevante y delicado, Defensa, es una opción que tendría sentido.

El control del CNI

José Luis Ábalos ha dejado ver que le gustaría el cambio al ministerio de Defensa, según ha podido saber ECD por fuentes de su entorno. El actual ministro de Transportes y secretario de Organización del PSOE ha confesado que ve con buenos ojos esa posibilidad de cambiar de cartera para pasar a Defensa.

Además de la relevancia que supone tener bajo su mando a los 120.000 miembros de las Fuerzas Armadas, desde que Pedro Sánchez llegó a La Moncloa, en junio de 2018, el cargo de ministro de Defensa conlleva controlar también el Centro Nacional de Inteligencia.

A diferencia de lo que hizo Mariano Rajoy, que colocó el CNI bajo dependencia de la vicepresidenta y ministra de la Presidencia, Soraya Sáenz de Santamaría, Sánchez devolvió el servicio de inteligencia en la estructura del Ministerio de Defensa.

Por ello, de pasar a Defensa, Ábalos sería el ministro responsable del CNI, y ante el que daría cuentas el secretario de Estado-director, actualmente Paz Esteban. El control del CNI es motivo de disputa entre ministros, por lo que supone de acceso a información secreta sobre distintos asuntos sensibles para la seguridad de España.

Al frente del ‘Delcygate’ y el líder Polisario

El actual ministro de Transportes ha estado en el foco de dos de las crisis más importantes de la presidencia de Pedro Sánchez. La primera a principios de enero de 2020, cuando la vicepresidenta de Venezuela, Delcy Rodríguez, hizo escala en Madrid durante un viaje hacia Turquía.

 

La Unión Europea había impuesto sanciones a los dirigentes del Gobierno de Nicolás Maduro, por lo que tenían prohibido el acceso al espacio Schoengen, a pesar de lo cual se produjo la llegada de Delcy al aeropuerto de Madrid-Barajas.

Ábalos, responsable de Transportes, fue la cara visible del escándalo. Las declaraciones confusas del ministro lograron apartar del foco el motivo de la reunión, que nunca se ha llegado a esclarecer. Además, el incidente terminó sin ser resuelto en los tribunales, porque el pasado mes de abril la Audiencia Nacional acordó el archivo definitivo de lo que se conoció como el ‘caso Delcygate’.

El líder del Polisario

Ábalos fue también uno de los protagonistas de otra de las polémicas recientes, por la hospitalización del líder del Frente Polisario, Brahim Ghali, en un centro de Logroño.

“No tiene más sentido que permanezca en España. La atención humanitaria ha concluido”, defendió el ministro en el canal de televisión 24 horas ante la atenta mirada de los medios nacionales e internacionales la noche en la que Ghali abandonó el país.

Solo su ministerio y el de Exteriores saben qué sucedió para que, a primera hora de ese día 1 de junio, un avión del Gobierno argelino que venía a buscar al dirigente saharaui se diera la vuelta en mitad de la travesía y regresara a Argel.

Tampoco fueron claras las explicaciones diciendo que el vuelo precisaba “unas medidas previas” que no tenía y que por eso se le denegó el permiso. Menos de doce horas después, finalmente Ghali voló hacia el país norteafricano.

El relevo de Ábalos, guiño a Cataluña

El actual presidente y consejero delegado de AENA, Maurici Lucena, podría ser el relevo de Ábalos al frente de Transportes, según las mismas fuentes.

El economista catalán lleva desde 2018 en la cúspide de la entidad pública de aeropuertos y, precisamente, también ha logrado salir indemne de asuntos como el ‘Delcygate’.

Lucena fue miembro del grupo de expertos de Sánchez para las elecciones generales de 2015, como responsable de política industrial y competitividad, y formó parte del comité asesor de economía de José Montilla para las elecciones al Parlamento de Cataluña en 2010.

Las fuentes consultadas explican que Sánchez está contento con su gestión, y que el nombramiento supondría un reconocimiento a su trabajo.

Asimismo, implicaría un guiño al Partido Socialista de Cataluña por el que Lucena fue diputado del Parlament entre 2012 y 2015.

Destino de Margarita Robles

El paso de Ábalos a Defensa implicaría buscar ubicación para Margarita Robles, cuya continuidad en el Gobierno se da por segura: hay bastante consenso dentro del Ejecutivo sobre el acierto de su gestión en el actual cargo.

Se apunta que sería la sustituta de Fernando Grande-Marlaska al frente del Ministerio del Interior, y que este último es uno de los señalados para salir del Gobierno.

Grande-Marlaska ha protagonizado fuertes con polémicas, como la destitución del coronel de la Guardia Civil Diego Pérez de los Cobos a quien la Audiencia Nacional le ha terminado dando la razón. Y al que no ha ascendido a general, a pesar de tener el número uno.

En la anterior remodelación, Robles no quiso asumir Justicia, para no volver a encontrarse con sus antiguos colegas, después rechazó Interior cuando vio que a Justicia iba la ahora Fiscal General del Estado, Dolores Delgado, y finalmente terminó en Defensa. Ahora, según las fuentes consultadas fuentes, se muestra encantada en ese ministerio.

Para completar el puzle se apunta la entrada del secretario General de la Presidencia, Félix Bolaños, en el departamento de Justicia del que saldría Juan Carlos Campo. Bolaños fue personaje clave en la exhumación de los restos de Franco, pero ahora lo ha sido más en la redacción de los decretos del indulto a los presos catalanes.

Por último, otra de las ministras que no parece estar en un futuro Ejecutivo es la de Industria y Turismo, Reyes Maroto, a quien algunos ubican al frente del partido socialista en Madrid. De hecho, en su día se habló de ella como posible candidata a la Alcaldía de la capital.

Escepticismo en las Fuerzas Armadas

ECD ha sondeado entre distintos oficiales generales, en activo y retirados, y en otras fuentes bien situadas en el organigrama del Ministerio de Defensa y de las Fuerzas Armadas, sobre la posibilidad de que José Luis Ábalos sustituya a Margarita Robles.

Los consultados coinciden en tomar con muchas reservas esa alternativa. No terminan de ver como una opción en serio que Pedro Sánchez se esté planteando nombrarle para dirigir el Ministerio de Defensa.

Oficiales generales con experiencia en puestos de responsabilidad y de confianza política analizan esa posibilidad como una elucubración dentro de los movimientos habituales que preceden a una crisis de Gobierno, que se prevé que Sánchez ejecute en las próximas semanas o meses.

La noticia ha circulado entre oficiales generales, pero más de uno lo ve como “un bulo malintencionado”, de nuevo en ese marco de movimientos entre ministros, sus equipos y dirigentes de los partidos que sustentan el Gobierno.

Otros generales que han comentado la información con compañeros de las Fuerzas Armadas añaden que, además de ser escépticos con que el relevo de Robles por Ábalos llegue a ser real, son críticos con el candidato.

“Muy polémico”

El nombre del ahora ministro de Transportes y secretario de Organización del PSOE no ha provocado reacciones positivas en estos ambientes. Hay quienes apuntan que es un dirigente político “muy polémico”.

No hay que olvidar que, como número tres del Partido Socialista, Ábalos tiene una abultada hemeroteca de intervenciones polémicas, críticas duras a otros partidos, posiciones que contradicen lo que finalmente han hecho Sánchez y el PSOE -por ejemplo, sobre si gobernarían con el apoyo de partidos independentistas-.

Ese bagaje, ese perfil tan partidista, no cuadraría con un ministerio “de Estado” como es el de Defensa. Sin embargo, hay un precedente: María Dolores de Cospedal fue nombrada ministra de Defensa cuando era secretaria general del Partido Popular, también un cargo de gran importancia orgánica dentro del PP y en el que había tenido que mojarse en asuntos polémicos, como el ‘caso Gürtel’.

Recuerdan que Ábalos tiene también encima la sombra del asunto Delcy Rodríguez, y su encuentro con la vicepresidenta del régimen venezolano en Barajas

Otras fuentes vinculadas al Ministerio de Defensa apuntan que sería “un despropósito” poner al frente de las Fuerzas Armadas a José Luis Ábalos. Incluso personas críticas con determinadas decisiones internas de Margarita Robles consideran que la actual ministra “dignifica” ese cargo, y que Ábalos no merece asumir una cartera ministerial del calado de Defensa.

Relevo de JEMEs por completar

Entre los generales consultados se maneja también una circunstancia que favorecería la continuidad de Margarita Robles.

Robles nombró a finales del pasado mes de enero un nuevo Jefe del Estado Mayor de la Defensa, después de que el entonces JEMAD, el general del Aire Miguel Ángel Villarroya, renunció tras desvelar ECD que se había vacunado contra el coronavirus cuando aún se estaban vacunando los sanitarios.

La ministra optó entonces por cierta continuidad. Eligió como JEMAD al que era Almirante Jefe del Estado Mayor de la Armada (AJEMA), Teodoro Esteban López Calderón, que a su vez fue sustituido por el almirante general Antonio Martorell Lacave.

Sin embargo, continúan en su puesto los jefes de Estado Mayor del Ejército de Tierra y del Ejército del Aire que nombró María Dolores de Cospedal en marzo de 2017. El general Francisco Javier Varela Salas sigue como Jefe del Estado Mayor del Ejército (JEME), y el general del Aire Javier Salto Martínez-Avial se mantiene como Jefe del Estado Mayor del Aire (JEMA).

Por ello, se espera que, en no mucho tiempo, Robles complete la renovación de la cúpula militar con el relevo de los jefes de Estado Mayor de Tierra y Aire.

Algunas fuentes apunta a la vuelta del verano como fecha para completar esa renovación. Por eso, se da por hecho que el proceso lo completaría Margarita Robles para una etapa prolongada como ministra de Defensa.

Cambio de cúpula

Por contra, el nombramiento de otro ministro podría arrastrar una renovación más amplia, incluso que eligiera otro JEMAD, algo que chocaría, al ser el actual de reciente nombramiento, como lo es también el AJEMA de la Armada.

Hay precedentes de Jefes de Estado Mayor del Ejército que duraron apenas dos años: José Antonio García González, nombrado en 2004 por José Bono y cesado en 2006 por José Antonio Alonso; y su sucesor, Carlos Villar Turrau, nombrado en 2006 por Alonso y sustituido en 2008 por Carme Chacón, que nombró a Fulgencio Coll como JEME.

Del relevo de los jefes de Estado Mayor de los ejércitos lleva meses hablándose en ambientes militares. Se daba por hecho que Robles lo ejecutaría al acabar la “Operación Balmis”. No fue así, y el cese del JEMAD Villarroya obligó a mover las piezas.

Pero se da por hecho que pronto se cambiará sobre todo al JEME, ya que el Varela Salas cumple en agosto 69 años y ha tenido algunos problemas de salud, como una neumonía el pasado mes de noviembre.

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