Conseguir militantes antes que formar coaliciones: la petición de cargos de Sumar a la dirección
Exigen que se construya el partido desde abajo y asentarse en las provincias en vez de buscar acuerdos nacionales con Podemos o cualquier partido de izquierdas
Miembros de Movimiento Sumar han pedido a la recién elegida dirección del partido que priorice construir desde abajo antes que trabajar alianzas electorales. Fuentes de la formación consultadas por Confidencial Digital aseveran que la mano tendida de Yolanda Díaz, vicepresidenta segunda y líder política de la organización, tiene el apoyo de cargos y diputados, pero llega antes de tiempo.
Insisten en la debilidad de Sumar a la hora de implantarse en los territorios, acercarse a la ciudadanía en las provincias e incluir a la gente en el proceso de creación y crecimiento del partido. La escasez de militantes ha resultado más que problemática para organizar campañas electorales, calar en las autonomías u organizar la II Asamblea celebrada el pasado 29 y 30 de marzo.
Construir desde abajo
El alegato de Díaz para incluir a Podemos en una nueva alianza para 2027 no dejó indiferente a nadie. Las formaciones socias de Sumar —Compromís, Más Madrid, Izquierda Unida, etc.— no quieren ni ver a los morados, y quienes forman parte del partido muestran mayor preocupación por la falta de bases.
Tras el 23-J, Movimiento Sumar comenzó a intentar construir el partido creando grupos provinciales. Delegaciones que trabajaron el territorio para que el partido quedase conformado en 2027. Sin embargo, la edificación interna de las formaciones conlleva tiempo, que no tuvo antes de los comicios gallegos, vascos y europeo y que decapitaron el liderazgo de la vicepresidenta segunda.
Dos años después, la petición interna no ha variado: construir primero el partido y después tejer las alianzas electorales. Las fuentes consultadas consideran que, hacerlo al revés, perpetúa la dependencia de Sumar como organización del resto de formaciones que sí han completado su construcción orgánica y están asentadas a nivel nacional o autonómico.
Aplazar las alianzas de 2027
Una parte de Movimiento Sumar considera que la II Asamblea ha puesto fin al intento de englobar a toda la izquierda y formar un frente amplio, para constituir la marca fundada por Díaz en un partido más que se coaligue con el resto de formaciones progresistas.
Este nuevo rumbo ha decepcionado a independientes y confluencias que se sumaron al proyecto por la nueva estructura prometida por la también ministra de Trabajo. Ahora, el partido intenta captar afiliados permitiendo la doble militancia con otras formaciones progresistas; una fórmula para crear bases y permitir al resto de organizaciones participar en el Grupo Coordinador —el equipo conforma la espina dorsal de Sumar—.
En Sumar hay quienes consideran que se deben apartar estas iniciativas hasta que quede resuelto el problema de fondo del partido: la falta de estructura interna. Como adelantó Confidencial Digital, la escasez de militantes pone en jaque la implantación territorial de Sumar y, sin ella, hay quien considera inviable cualquier futuro político.
De ahí que reclamen centrarse en este proceso para completarlo antes de las próximas generales y que no vuelva a pillarles el toro, como en 2023.
Unidad popular
Hay cargos de Sumar que piden avanzar hacia una "unidad popular" tras la Asamblea. "Hay que construir con la militancia y los voluntarios del espacio político que representamos. Hay que ir a un horizonte de construcción sobre la base más que el modelo de la coalición", afirma Francisco Sierra, diputado del Grupo Plurinacional de Sumar en el Congreso y Catedrático de Teoría de la Comunicación de la Universidad de Sevilla.
El parlamentario asegura que se debe empezar a tejer cualquier acercamiento por las bases: "Lo importante ya no sería la unidad de siglas o de partidos o el modo de coalición, y, en cambio, ir trabajando la unidad popular por abajo: las alianzas, bloques y construcción de una alternativa de progreso", sostiene Sierra.
Negativa de los socios a unirse a Podemos
Los partidos que acudieron bajo la marca SUMAR a las elecciones generales de 2023 rechazan cualquier alianza con Podemos.
El liderazgo de Podemos, con Pablo Iglesias al frente, sembró enemistades en casi todas las formaciones del espacio a la izquierda del Partido Socialista. La oposición más rotunda a cualquier acuerdo con los morados llega desde Más Madrid y Compromís: no quieren que vuelva y mucho menos que intente suplantar a Sumar.
Integrar ahora a Podemos en la estructura orgánica de Movimiento Sumar supondría un retroceso, según admiten fuentes de estos partidos, y se vulneraría, precisamente, uno de los objetivos por los que nació el proyecto de Díaz: cortar la influencia “tóxica” de los morados.