Política

Díaz Ayuso pidió a Pablo Casado el giro a la derecha para ‘protegerse’ de Vox en Madrid

Confesó que se sentía “acosada” por Rocío Monasterio y que necesitaba guiños al partido de Abascal, y lo obtuvo a cambio de renunciar a disputarle el liderazgo nacional del PP

photo_camera Ayuso y Casado.

El último giro a la derecha de Pablo Casado esconde, entre otros factores, un pacto con Isabel Díaz Ayuso para protegerla frente a Vox en Madrid. La presidenta le ha confesado que necesita guiños al partido de Santiago Abascal porque le está apretando en la Comunidad. A cambio de ese movimiento, ha renunciado a disputarle la presidencia nacional del PP.

A pesar de su arrollador triunfo en las elecciones del pasado 4 de mayo, la presidenta Díaz Ayuso sigue dependiendo de los votos de Vox en la Asamblea de Madrid. 

Apoyo con precio

El partido de Rocío Monasterio ha puesto recientemente precio a su apoyo parlamentario al PP, exigiendo una vez más la derogación de las leyes autonómicas que protegen al colectivo LGTBI.

PP y Vox rechazan en Madrid la ‘Ley Celaá’ de Educación. Pero, aunque todo apunte a que pactarán una batería de medidas educativas que permitan esquivar la aplicación de esa norma, Monasterio no se muestra dispuesta a facilitar las cosas a Ayuso. Y ha marcado sus líneas rojas a través de 44 enmiendas.

La líder de Vox en la Comunidad ha condicionado el apoyo de su formación al proyecto de Ley Maestra de Libertad Educativa -para contrarrestar la ‘Ley Celaá’- a garantizar la gratuidad de la educación en todos los niveles educativos.

Ayuso busca protegerse frente a Vox

Según las fuentes consultadas por ECD, Díaz Ayuso ha confesado a Pablo Casado que se siente “acosada” por Vox en la Asamblea, y que para aliviarlo necesita que se hagan guiños al partido de Santiago Abascal.

Busca con ello posicionarse frente a Rocío Monasterio, despejando con firmeza algunas de las exigencias de su único socio posible, como la última de que la bandera española esté en todos los centros educativos.

El equipo de Ayuso busca “poner a Vox entre la espada y la pared, atraparlo entre la necesidad de defender su espacio político y la dificultad de confrontar con el PP”. Y persigue no conceder ni un centímetro a su aliado parlamentario, salvo en los momentos clave de la legislatura. Los Presupuestos de 2022, por ejemplo.

Casado asume la estrategia de Ayuso ante Vox

Esto explica, aseguran en varios sectores del PP, que el líder de los populares haya asumido la estrategia de Ayuso del giro a la derecha, que ha defendido ante la del resto de barones más moderados del partido. 

 

A pesar de la guerra fría que el líder mantiene con la presidenta madrileña por el poder en el PP de Madrid, Díaz Ayuso ha ganado la batalla ideológica

Casado lo mostró hace una semana, en su discurso de cierre del cónclave nacional, celebrado en la plaza de toros de Valencia. Allí enterró el giro al centro y la apuesta por la moderación, y asumió asumir algunas de las posiciones más duras de la derecha española, con el fin de dejar sin espacio a Vox.

Ayuso renuncia a la sucesión en el PP

A cambio de los guiños a Vox, Isabel Díaz Ayuso confirmó públicamente a Pablo Casado en la convención, ante la plana mayor del partido, ante centenares de militantes y con cámaras delante, que no debe temer por su condición de líder del PP, diciendo que es él quien debe presentarse candidato a las próximas elecciones generales, sean cuando sean. Ella no le disputará esa condición.

En el PP admiten que la concesión de la tregua ha supuesto un “alivio”. Otra cosa es el poder del partido en Madrid. Y ese lo sigue queriendo Ayuso y se plantea asumirlo “pronto”.

Acepta las fechas del congreso de Génova

Pese a ello, la presidenta madrileña está dispuesta a aceptar las fechas para el congreso del PP de Madrid que impone Génova, aunque no esté de acuerdo con ellas, aclaran en su entorno. El control de los tiempos es clave de cara a una eventual disputa orgánica.

Díaz Ayuso se resigna, aunque seguirá defendiendo que preferiría que el cónclave autonómico se celebrase cuanto antes, porque su mirada está puesta en la siguiente contienda. 

El calendario, según Génova, estipula que el congreso no se celebre hasta la primavera del año que viene. Ante la negativa tajante de la cúpula, en el entorno de la presidenta admiten que el cónclave se hará cuando decida la dirección. A cambio, están seguros de que ella presidirá el partido, y se preparan para hacerse con el control de la formación.

Ayuso quiere proponer a Alfonso Serrano como hombre fuerte del PP madrileño, como un gesto hacia Génova, señalan fuentes próximas a la presidenta. Serrano “conoce a todo el partido”, y es amigo de Ana Camins, actual secretaria del PP en la gestora, y del alcalde de la capital, José Luis Martínez Almeida.

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