Política

Margarita Robles provoca tres incendios: en Moncloa, en Exteriores y en Andalucía

Quejas furibundas desde Presidencia, Argel y Sevilla. Una conversación privada de la ministra con periodistas alimentó la polémica

Comparecencia de Margarita Robles en el Congresa.
photo_cameraComparecencia de Margarita Robles en el Congresa.

Margarita Robles ha provocado, con la paralización del contrato con Arabia Saudí para el suministro de 400 bombas MK, y por valor de 9,2 millones de euros, toda una crisis diplomática que parece solventada después de que Defensa autorizase finalmente su envío ayer por la tarde. Los movimientos de la ministra, además, han supuesto tres grandes incendios en el Gobierno y en el PSOE.

Así lo confirman al Confidencial Digital altos cargos del Ejecutivo, que califican la actuación de la titular de Defensa, de “impudente”, al haber tomado decisiones sin pensar muy bien su repercusión: “Es comprensible que esté en contra de ese contrato. Pero solo puedes hacer público ese rechazo si estás en la oposición. En el Gobierno, un pronunciamiento así puede ser fatal... como ha sido”.

En ese sentido, desde el Ejecutivo aseguran que los movimientos de Robles han dejado “a todos” los compañeros enfadados. Tanto dentro del propio Gobierno, empezando por el presidente Sánchez, como en el PSOE, donde “también ha habido víctimas” de las decisiones de la ministra.

En total, las fuentes consultadas hablan de “tres grandes incendios” provocados por la ministra; "En Moncloa, en Exteriores y en el PSOE de Andalucía no es la persona más poupular desde hace una semana", aseguran.

Puenteó a Pedro Sánchez

Desde Presidencia del Gobierno, la principal crítica que realizan contra Robles es que la ministra lleva, desde el pasado mes de junio, "puenteando a Pedro Sánchez". Una actitud que no ha gustado, en absoluto, al jefe del Ejecutivo.

En ese sentido, en Moncloa recuerdan que ya hace dos meses la ministra de Defensa había paralizado el acuerdo firmado con Arabia Saudí en 2015, pero hasta hace apenas nueve días nadie, salvo los colaboradores más estrechos de Robles, sabía nada al respecto.

Un “secretismo” que, claramente, ha perjudicado al Gobierno, ya que se podía haber procedido de otro modo: “Es un acuerdo que sirve para blindar otros contratos que se han puesto en riesgo, como el de las corbetas. Por tanto, no iba a romperse, y de hecho no se ha roto, pero podíamos haber defendido que lo hemos heredado del Gobierno de Rajoy y no mendigar para mantenerlo”.

Por otra parte, en el gabinete de Sánchez se tiene constancia de que el miércoles de la semana pasada, y una vez que la SER publicó la noticia, Robles aprovechó su viaje a Letonia para mantenerse en sus trece, a pesar del criterio de Moncloa:

--”En el avión, se acercó a los periodistas para decirles que no iba a acertar el contrato, que se había leído los pliegos y había descubierto que las bombas iban a ser usadas contra los yemeníes y que, ante ese escenario, no podía cambiar de opinión”.

Fastidió la visita de Borrell a Argel

Ese mensaje llegó poco después a Moncloa, que decidió ponerse al frente de la crisis, aunque pidiendo ayuda a la Casa Real y Exteriores para calmar los ánimos de Arabia Saudí y evitar una ruptura de las relaciones. Toda una movilización que pilló a Josep Borrell en mitad de una visita oficial a Argel.

Según explican algunos de los que acompañaron al ministro durante el viaje, el ministro apenas tuvo tiempo para entablar conversación con la prensa desplegada para cubrir el encuentro con su homólogo argelino: “Estuvo colgado todo el día del teléfono”.

Las fuentes de Exteriores consultadas por ECD confirman que Borrell estuvo en contacto permanente con Moncloa y con el Gobierno de Arabia Saudí para intentar apagar un incendio que el día previo había avivado Robles: “Entre Moncloa, Casa Real y nosotros, hemos solucionado lo de Margarita”.

Susana Díaz ha pedido explicaciones

La indignación por la actuación de la ministra de Defensa no se limitó, sin embargo, al ámbito del Gobierno central. Tal y como confirman a este diario altos cargos del PSOE andaluz, “Susana Díaz se subía por las paredes” después de enterarse del veto a un contrato que ponía en riesgo a la industria naval gaditana.

La presidenta de la Junta consideraba que la postura de Robles era toda una “amenaza” para los trabajadores de Cádiz. Una circunstancia que, teniendo en cuenta el inminente adelanto electoral en Andalucía, podía tener “efectos devastadores” para el partido en las urnas.

Por todo ello, Díaz trasladó a Moncloa, por personas interpuestas, la necesidad de resolver la crisis con Arabia Saudí y garantizar cuanto antes el nuevo acuerdo para la fabricación de corbetas. Defensa, de momento, ya ha desbloqueado el envío de bombas y ya trabaja para blindar ese nuevo proyecto para Navantia...

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