Política

Dos ministros contra Moncloa: se oponen a la reunión del Consejo en Barcelona

Ábalos y Marlaska han transmitido al equipo de Pedro Sánchez que celebrarlo será contraproducente. “Entrar en helicóptero en Pedralbes no es la mejor imagen para España”

Fernando Grande-Marlaska y José Luis Ábalos.
photo_cameraFernando Grande-Marlaska y José Luis Ábalos.

El Gobierno ha comenzado a admitir su inquietud ante una “grave alteración del orden público” en Barcelona por la celebración del Consejo de Ministros el próximo 21 de diciembre. Varios ministros han alertado al equipo de Pedro Sánchez de los riesgos que supone. Y la inquietud del resto de miembros del Ejecutivo también va en aumento.

El ministro de Fomento, José Luis Ábalos, ha sido el primero este martes en poner en duda la celebración del Consejo de Ministros en la capital Condal: “Hay que valorar si las cosas que se hacen para bien consiguen un resultado positivo, pero lo que el Gobierno siempre debe preservar es la convivencia”, declaró.

La Moncloa ha zanjado las dudas

Sin embargo, él mismo aclaró inmediatamente que hablaba “a título personal” y La Moncloa no tardó en corregirle.

Fuentes oficiales del Gobierno señalaron después de la intervención de Ábalos: “Por supuesto, el Consejo de Ministros se va a celebrar en Barcelona el 21 de diciembre. No hay dudas al respecto”.

Crece la inquietud de los ministros

Pese a la contundencia de Moncloa, según ha podido saber Confidencial Digital por fuentes próximas a varios ministros, la inquietud en el Gobierno por la reunión del 21 de diciembre en Barcelona va en aumento conforme se aproxima la fecha de su celebración.

Varios miembros del Ejecutivo han comenzado a alertar en privado de que “hay que valorar si Barcelona está preparada para enfrentarse a una jornada de enorme tensión. O podemos evitarlo...”.

Asumen que “se corre el riesgo de trasladar a la calle el enfrentamiento que viven en los últimos días el Gobierno de Pedro Sánchez y el de Quim Torra”, advierte uno de los ministros del área económica.

No se dan las condiciones de seguridad

En el Gobierno reconocen a ECD que, en estos momentos, el Ministerio del Interior no tiene claro que la seguridad pueda mantenerse en Cataluña tanto por las acciones de los Comités de Defensa de la República (CDR), en muchos casos violentas, como sobre todo por la inacción de los Mossos.

Coincidiendo con la reunión ministerial, los CDR han convocado una huelga general y están organizando protestas en diversos puntos de Cataluña. Pretenden bloquear la frontera francesa de La Junquera, el aeropuerto de El Prat, el puerto de Barcelona y las principales carreteras catalanas.

Grande-Marlaska  y Ábalos se oponen

Las fuentes a las que ha tenido acceso Confidencial Digital revelan que dos de los ministros que más se oponen a la celebración de la reunión del gabinete en Barcelona son Fernando Grande-Marlaska y José Luis Ábalos.

Defienden que lo que en un principio se pensó como un gesto para rebajar la tensión entre La Moncloa y la Generalitat, puede acabar aumentándola considerablemente y provocando un “auténtico problema de seguridad”.

Advierten de que hasta el mismo 21 de diciembre no se conocerá el alcance de las movilizaciones, que en ocasiones han tenido una incidencia menor a la esperada. Pero ahora no se pasa por alto que estos grupos desorganizados y sin líderes ya demostraron el pasado fin de semana su capacidad de acción.

Cortaron varias autopistas y levantaron los peajes de una decena de vías en plena operación retorno del puente, a pesar de que en algunos puntos las protestas solo reunieron a varios centenares de personas.

En Barcelona también cortaron calles del centro durante el periodo festivo. Los comerciantes ya han mostrado su preocupación por lo que pueda ocurrir el 21 de diciembre, en plena campaña de Navidad.

Saben que tienen responsabilidades directas

Fuentes del Consejo de Ministros explican también que Marlaska y Ábalos, como titulares de Interior y Fomento, tienen responsabilidades sobre la seguridad en las calles y las comunicaciones por carretera, ferroviarias y aéreas. Una circunstancia que pesa en su decisión de oponerse a la celebración de la reunión en la capital catalana.

Una de los requerimientos por carta que lanzó el Gobierno este lunes fue remitido por Grande-Marlaska. Avisó por escrito al conseller de Interior, Miquel Buch, de que si no garantiza la seguridad pública en Cataluña, el Gobierno enviará a la Policía Nacional a hacerlo.

Está previsto que al menos 400 agentes antidisturbios sean enviados a Barcelona desde el resto de España a proteger el Consejo de Ministros del 21-D. Un dispositivo que, no obstante, todavía no está cerrado completamente, según reconocen fuentes de Interior.

Otra de las misivas fue remitida por José Luis Ábalos. Iba dirigida a Damiá Calvet, conseller de Territorio y Sostenibilidad. Le trasladó su profundo malestar por los altercados que, a su juicio, dañan la imagen tanto de España como de Cataluña y, en particular, de las instituciones que la representan.

“¿Cómo vamos a entrar en helicóptero?”

Otros ministros reconocen también a ECD que la imagen del Gobierno teniendo que acceder al Palacio de Pedralbes con helicópteros o con fortísima escolta, y sin la confianza plena en la actuación de los Mossos, inquieta a la mayoría de ellos.

Recuerdan la escena de Artur Mas en 2011, cuando trató de acceder al Parlament a bordo de su vehículo oficial hasta en dos ocasiones. La presión de los manifestantes del 15-M, a pesar del dispositivo policial, desaconsejó entonces la llegada del entonces president y de otros miembros del Govern.

Una repetición de la escena, esta vez con los miembros del Gobierno nacional, “no es la mejor imagen para España”, concluyen.

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