Política

Qué pasa si se repiten las elecciones: España será aún más ingobernable

Aumentará la abstención, PSOE y PP suben, Ciudadanos y Podemos bajan, Vox se hunde y los bloques de izquierda y derecha tendrán más problemas que ahora para lograr mayorías

Los candidatos de los cuatro principales partidos, antes del debate de TVE.
photo_cameraLos candidatos de los cuatro principales partidos, antes del debate de TVE.

El pasado lunes, antes de que el PSOE iniciase la ronda de contactos para lograr apoyos de cara a la investidura, José Luis Ábalos puso sobre la mesa la posibilidad de una repetición electoral: “La alternativa a un Gobierno socialista es que los españoles vuelvan a votar”. Esa advertencia, previa a las negociaciones, no ha pasado inadvertida ni a los partidos ni a las empresas demoscópicas.

A raíz de esas declaraciones, Confidencial Digital ha contactado con GAD 3, Sigma Dos y Celeste Tel para conocer cómo podrían reaccionar los españoles a una nueva cita con las urnas, y en qué situación quedaría el mapa político de España.

Las tres empresas demoscópicas coinciden en un mismo diagnóstico sobre la participación: “Caería muchísimo” con respecto al pasado 28 de abril. Una circunstancia que perjudicaría, como ya pasó en las autonómicas y municipales del 26-M, a la izquierda, aunque “más a Podemos que al PSOE”, ya que “el votante socialista está más movilizado”.

Desde GAD 3 y Sigma Dos explican que, a día de hoy, no tienen ninguna encuesta en marcha porque, después de dos meses consecutivos de elecciones, no existe una convocatoria electoral en el horizonte.

Celeste Tel, por su parte, está en plena elaboración de un sondeo mensual que publicará a finales de junio. Y, aunque coincide con Sigma Dos en que “las opiniones pueden cambiar cuando se anuncian nuevas elecciones”, como pasó cuando Sánchez convocó generales para el 28 de abril, “sí hemos observado tendencias de los partidos que se consolidan, con subidas y también bajadas”.

PSOE y PP suben

El estudio demoscópico de Celeste Tel apunta a que los dos grandes partidos, PSOE y PP, serían los más beneficiados de una repetición electoral. Ambos lograrían más votos que en las generales del 28 de abril.

Así, los socialistas, que en las últimas generales lograron el 28,67% de los votos, sobrepasarían ahora la barrera del 30%: “Pueden subir hasta tres puntos con respecto a hace mes y medio”, dejando aún más lejos el suelo de los 7 millones y medio alcanzado el 28-A.

La resistencia del PSOE, pese a la desmovilización del voto de izquierdas, se debe fundamentalmente al “blindaje” de los cerca de dos millones de votos que perdió el partido en 2015, tras la irrupción de Podemos: “Con Rubalcaba en 2011 se pasó de 11 millones de votantes a 7, y cuatro años después a poco más de 5”.

Ahora, “Sánchez ha logrado un colchón de votos que le protegen, incluso, de la escasa participación, y le aseguran quedar por encima de los siete millones y medio de votantes”.

El PP, por su parte, experimentaría una importante subida con respecto al pasado 28-A, confirmando la tendencia al alza que empezó a visualizarse en las municipales y autonómicas. Según Celeste Tel, los de Pablo Casado recuperarían más de un millón de votos, que arrebatarían a Ciudadanos y, sobre todo, a Vox.

Desde las pasadas elecciones generales, “el electorado de centro-derecha se está movilizando hacia la concentración del voto en el PP”, lo que beneficiaría a los populares en una nueva convocatoria electoral.

Cs y Podemos caen; Vox se hunde

Esta remontada del PP deja, como es lógico, dos víctimas: Ciudadanos y Vox. Los de Santiago Abascal, sin embargo, serían los principales damnificados: “La irrelevancia de Vox en el actual Congreso les penalizará en una nueva convocatoria electoral, con la apelación al voto útil. Tras constatar una caída el 26-M, el descenso ahora sería aún mayor”.

Podemos, por su parte, también sufrirá un importante retroceso en las urnas, superior al de Ciudadanos pero menor que el de Vox. Así, mientras el electorado socialista sí estaría movilizado para ir a votar, “una buena parte de los votantes de Podemos se quedará en casa”.

Si la caída no es superior, es porque “algunos afines que se cambiaron al PSOE en abril volverían, aunque son pocos”.

Una España aún más ingobernable

El resultado de estas fluctuaciones en la intención de voto es que, pese al crecimiento de PSOE y PP, ni Pedro Sánchez ni Pablo Casado tendrían al alcance una mayoría parlamentaria que les permitiera gobernar. Es más, según Celeste Tel, “España sería aún más ingobernable” si se vuelve a las urnas.

Todo ello porque se mantendría el equilibrio actual entre los bloques de izquierda y derecha, aunque con un escenario más complicado para Sánchez: “Él sube, pero la caída de Podemos hace que la suma de ambas formaciones sea más baja que ahora”.

El bloque de derechas, sin embargo, “podría reducir su distancia con el de izquierdas, sumando más de cinco escaños, pero no sería suficiente para hacer un pacto a la andaluza”.

En el PSOE no quieren elecciones

Gran parte de los diagnósticos realizados por las tres empresas demoscópicas consultadas por ECD coinciden con los análisis que ya hacen en las filas del PSOE.

Sociólogos a sueldo del partido socialista explican que, efectivamente, “la abstención nos penalizaría”, aunque el PSOE volviese a ser el partido más votado y superara la barrera del 30 por ciento de los votos.

Los socialistas también descartan que la suma de PP, Ciudadanos y Vox sumara mayoría en el Congreso. No obstante, las fuentes del PSOE consultadas prefieren que no haya elecciones: “Es mejor no jugársela”.

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