Seguridad

Se buscaron personas que se parecieran a él

El CNI descubre que Puigdemont se planteó utilizar un doble para entrar en España

Su equipo de seguridad diseñó el plan, lo propuso y el ex president lo descartó por temor al enorme bochorno que hubiera supuesto un fracaso

Carles Puigdemont en el Club de la Prensa de Bruselas.
photo_cameraCarles Puigdemont en el Club de la Prensa de Bruselas.

A Carles Puigdemont ya casi no le queda más opción para ser president que la de volver a España, a riesgo de ser detenido. Su equipo de seguridad lleva semanas barajando opciones sobre el modo de llevar a cabo esta ‘operación retorno’. Algunas son realmente sorprendentes, como la que acaba de destapar el CNI: el recurso a un doble. 


Estoy trabajando para estar ahí, para entablar un debate con el resto de los representantes en el parlamento, para comenzar un diálogo con las autoridades españolas”. Así respondía este martes Carles Puigdemont en su intervención desde Copenhague, en la que no dejó claros sus planes de cara a una hipotética investidura.

Descartada la posibilidad del voto delegado, petición retirada por el propio Puigdemont, la única vía que le queda para ser nombrado president parece ser la investidura telemática. Una opción que rechaza frontalmente el Gobierno español y los letrados del Parlament. ERC ha declarado que se ceñirá a lo acordado por los juristas de la cámara.

Debe volver si quiere ser president

Por lo tanto, el cerco se va cerrando sobre Puigdemont. Su única opción clara si quiere volver a ser president es acudir en persona al Parlament y someterse a votación. Una solución que conlleva el riesgo más que probable de ser detenido por las autoridades españolas, que lo mantienen en busca y captura.

El entorno de Puigdemont entiende que tras una hipotética investidura, la figura del president quedaría en cierto modo ‘blindada’ una vez conseguido el objetivo principal.

La parte más complicada de esta opción es regresar a España de forma discreta y burlando a las fuerzas de seguridad, a la vigilancia fronteriza e incluso al operativo  especial de seguimiento que el CNI mantiene sobre el terreno en Bruselas.

Planificando su vuelta a España

Según ha podido confirmar El Confidencial Digital por fuentes relacionadas con las tareas de vigilancia a Carles Puigdemont, en las últimas semanas su equipo de seguridad personal ha estado diseñando y planificando diversos escenarios. El más original, el de una hipotética vuelta a España.

El primer obstáculo que se debe solventar es sortear la vigilancia de los agentes del Centro Nacional de Inteligencia que siguen la pista en todo momento al president. Desde que sale del apartamento en el complejo Ambassador Suites de Louvain hasta que vuelve por la noche, tras una de sus habituales cenas sociales con los ex consellers y representantes políticos belgas.

Es previsible que, en caso de iniciar el viaje –bien sea por aire, tierra o incluso mar, como se ha llegado a especular-, los primeros en dar la voz de alarma sean precisamente esos agentes que monitorizan al detalle el día a día de Puigdemont en el exilio. El personal de fronteras ya estaría sobre aviso y se prepararía para detenerle a su llegada.

Utilizar un doble para despistar al CNI

Por ello, según ha podido saber El Confidencial Digital, el equipo de seguridad que le acompaña en Bruselas le ha propuesto le ha propuesto burlar la vigilancia mediante el uso de un doble. Una persona con gran parecido físico, de complexión al menos, capaz de dar el pego ante los agentes del operativo que lo vigila.

Ese plan fue estudiado y diseñado por su personal de seguridad. Se buscaron posibles candidatos para tal efecto y se ofreció esta alternativa al propio Carles Puigdemont.

La idea consistía en que dicho doble, caracterizado como el ex president, iniciase de forma visible el viaje de regreso en coche a España acompañado de su equipo, alertando así a sus vigilantes y provocando su seguimiento y la correspondiente alerta a las fronteras.

Una vez llegado a España, previsiblemente en el paso de la Junquera, el vehículo sería detenido y sus ocupantes, identificados. Mientras tanto, el verdadero Puigdemont habría utilizado otra ruta, burlado la vigilancia y logrado entrar en España de forma discreta.

Puigdemont lo descartó

El entorno de Puigdemont valoró el plan pero, según los datos recabados por ECD, fue el propio ex president quien desecho la idea, considerándola irrealizable. Alegó que conocía la intensa vigilancia bajo la que se encontraba y que, por tanto, el embuste no funcionaría.

Pero además, realizó un análisis de daños. En caso de que la operación ‘doble’ fuera un fiasco y todo se descubriera, no sólo terminaría con la detención de los dos ‘Puigdemonts’ en la frontera. El bochorno mediático por el estrambótico plan –explicó Puigdemont a su equipo de confianza- se extendería por todo el mundo y afectaría gravemente a su imagen de presidente catalán electo.

Por lo tanto, tal y como dejó entrever el propio Puigdemont en su comparecencia pública en Copenhague, su única opción sigue siendo la de permanecer en Bélgica o volver a España previo pacto con el Gobierno español que evite su detención.