Seguridad

ETA anunciará en septiembre una entrega de armas o la ubicación de parte de sus zulos. Interior no se fía: cree que es un ‘anuncio trampa’

ETA prepara un gesto histórico de desarme. La banda terrorista hará público en las próximas semanas un comunicado, acompañado previsiblemente de imágenes en las que dará a conocer dónde se encuentran algunos de sus zulos o entregará una parte de sus armas. Sin embargo, el Ministerio del Interior no se fía y cree que se trata de una trampa.

Los terroristas moverán ficha después del verano. Concretamente, según la información de que disponen los expertos del Ministerio del Interior en la lucha contra ETA y a la que ha tenido acceso El Confidencial Digital, la banda terrorista tiene previsto difundir en el mes de septiembre un comunicado en el que darán un paso sin precedentes hasta la fecha.

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Será un anuncio de desarme en el que, incluso, ETA podría incluir algunas imágenes para dejar constancia gráfica de que su decisión es real y auténtica.

¿En qué consistirá este gesto?

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Los datos que maneja el Gobierno español apuntan a que este comunicado de ETA ayude consistir en alguna de estas dos posibilidades:

-- Una entrega parcial de sus armas. La banda terrorista todavía conserva decenas de armas cortas, además de algunas de largo alcance. Los terroristas, por tanto, entregarían este arsenal a los llamados verificadores internacionales, para que estos, a su vez, transmitan garantías a los gobiernos español y francés de que la entrega es real.

Los expertos prevén que sea un acto similar al que llevó a cabo en 1982 la disuelta ETA Político-Militar. Las fuentes consultadas por ECD, no tienen constancia de que, como hicieron entonces, vayan a protagonizarlo etarras con el rostro al descubierto.

-- Una revelación sobre dónde se encuentran algunos de sus zulos. ETA indicaría a las Fuerzas de Seguridad españolas y francesas dónde se hallan ubicados determinados escondites en los que ocultan material para fabricar explosivos. Facilitarían su localización exacta, para que la Policía pueda proceder a descubrirlos.

No se descarta, incluso, que los terroristas se ofrezcan a que Policía Nacional, Guardia Civil y Policía francesa puedan acompañan a los llamados verificadores internacionales a comprobar in situ dónde se encuentran estos zulos y proceder a su destrucción.

Interior no se fía

En el Ministerio del Interior no tienen todavía claro cuál de estas dos decisiones tomará ETA para escenificar su presunto desarme. En cualquier caso, los expertos antiterroristas que informan a Jorge Fernández Díaz dudan sobre los planes de ETA, y más bien creen que podría tratarse de una trampa.

Fuentes de los servicios de Información apuntan que en realidad ETA se desharía únicamente de armas y explosivos viejos y prácticamente inservibles, que no podrían ser utilizados. Conservaría, añaden, el material operativo que les convenga para un futuro.

El por qué de esta decisión

Según la información que manejan los expertos antiterroristas, ETA quiere aprovechar el momento de debilidad que, bajo su punto de vista, vive el Gobierno de Mariano Rajoy para realizar un gesto e impulsarle a mover ficha.

La prioridad para la cúpula de ETA es, en este momento, la situación de sus presos. De ahí que los terroristas quieran presionar al Gobierno español para que tome una decisión en las cárceles, explican las fuentes consultadas.

ETA cree que un gesto de desarme impulsaría a Rajoy a suavizar la política penitenciaria y conceder algunos beneficios, como acercamientos y excarcelaciones.

Objetivo: aprovechar el caso Bárcenas

ETA considera que el caso Bárcenas está erosionando al Gobierno de Rajoy, según la información que manejan fuentes de la lucha antiterrorista. Por eso, piensan que éste es el mejor momento para presionar al Ejecutivo.

La banda etarra lleva veinte meses parada (desde que anunció el alto el fuego definitivo) y ha llegado a la conclusión de que, tras ese gesto de desarme, el Gobierno español no tendrá más remedio que replantear su política antiterrorista.

No a la kale borroka

La información que maneja Interior apunta a que, de los cincuenta etarras que viven en la clandestinidad, entre un 5 y un 10% de ellos se está preguntando en este momento si sería oportuno retomar en alguna ocasión las armas y llevar a cabo algún atentado. Sin embargo, la cúpula de ETA, es decir, los que mandan, están progresivamente apartando a estos disidentes.

Además, hay orden precisa por parte de ETA de no realizar ningún acto de kale-borroka durante este verano, algo que era habitual en otras épocas. Los actos vandálicos que ha habido son esporádicos: ningún ‘borroka’ ha salido a la calle a quemar contendores o cajeros, como sí solía suceder en el pasado durante las fiestas veraniegas en el País Vasco y Navarra.

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