Seguridad

La academia de la Guardia Civil en Valdemoro se ‘salta’ la Ley de Memoria Histórica con un cuadro de la Guerra Civil

Ha recibido una pintura dedicada al capitán Haya, que recuerda el asedio a un grupo de agentes que no se alinearon con la República tras el golpe de julio de 1936

Entrega del cuadro al Colegio de Guardias Jóvenes de Valdemoro.
photo_cameraEntrega del cuadro al Colegio de Guardias Jóvenes de Valdemoro.

El Colegio de Guardias Jóvenes de Valdemoro (Madrid) cuenta desde hace unos días con un cuadro, una pintura que tiene como tema un episodio de la Guerra Civil de 1936-1939. Se trata de una obra dedicada al capitán del Aire Carlos Haya, que fue piloto personal de Franco durante la contienda.

En esta academia de la Benemérita se forma hijos de guardias civiles que también quieren acceder al cuerpo, a los que se les conoce coloquialmente como ‘polillas’.

Dicho centro de formación celebró hace unos días el 149ª Día del Guardia Joven, una jornada de celebración en la que se entregan distinciones y condecoraciones, tanto a alumnos como a personas externas al Colegio de Guardias Jóvenes.

En el transcurso de este acto, la hija de un pintor, Juan Abellán García-Muñoz, hizo entrega a los responsables de la academia de un cuadro obra de su padre: el pintor Juan Abellán García Muñoz.

La pintura en cuestión está dedicada al capitán Haya, que en los últimos años y en virtud de la Ley de Memoria Histórica ha sido ‘borrado’ de calles, hospitales... Por ejemplo, en Madrid el gobierno municipal de Manuela Carmena cambió la calle Capitán Haya por Poeta Joan Maragall.

Abellán se especializó en ilustraciones y cuadros de temática aeronáutica, sobre aviones y combates aéreos. El cuadro que su hija ha donado al Colegio de Guardias Jóvenes de la Guardia Civil representa un suceso de la Guerra Civil en el que estuvieron implicados agentes del cuerpo.

Auxilio a guardias civiles asediados

Después de producirse la sublevación militar el 18 de julio de 1936, varios capitanes de la Guardia Civil entraron con 165 guardias civiles, 44 países y cuatro sacerdotes, con cientos de familiares, en el Santuario de Nuestra Señora de la Cabeza, en Andújar.

Se encerraron allí por miedo a represalias de las milicias del Frente Popular. Cuando un alto mando de la comandancia de Jaén se pasó al bando sublevado, el gobierno republicano exigió a los guardias civiles del santuario que entregaran las armas y evacuaran el lugar.

Entonces un capitán decidió liderar la resistencia y se atrincheró en el santuario. Los republicanos comenzaron a bombardear y atacar el lugar, pero la dificultad del terreno facilitaba la defensa a los guardias civiles asediados.

Entonces entró en acción el bando sublevado. Aviones de las fuerzas del general sublevado Queipo de Llano, en Sevilla, comenzaron a sobrevolar el santuario.

En la operación de auxilio tuvo un papel protagonista el capitán Carlos Haya, que desde su avión DC2 lanzó durante los ocho meses de asedio sacos con alimentos, medicinas... incluso se hizo famoso por lanzar desde los aviones sublevados pavos con material atado, tal y como se ve en el cuadro ahora propiedad del Colegio de Guardias Jóvenes.

Después de ocho meses de asedio, el santuario cayó en manos de los republicanos el 1 de mayo de 1937, tras vencer la resistencia de los guardias civiles atrincherados.

Cuadro sobre el auxilio aéreo del capitán Haya al Santuario de Andújar.

Comentarios
Somos ECD
Periodismo libre, valiente, independiente, indispensable