Seguridad

Así es la estricta vida carcelaria de los autores de la masacre terrorista en Barcelona

Driss Oukabir y Mohamed Houli están internados en Soto del Real y Castellón y sometidos al régimen penitenciario más severo que se aplica en España

Driss Oukabir y Mohamed Houli.
photo_cameraDriss Oukabir y Mohamed Houli.

En poco menos de dos semanas se cumplirá el primer aniversario de los atentados de Barcelona y Cambrils, perpetrados por una célula yihadista cuyos integrantes tuvieron diferentes destinos. El cabecilla, Abdelbaki Es Satty, imán de Ripoll, murió en la explosión de Alcanar junto a Yousseff Aalla. Otros miembros del comando, como Moussa Oukabir, Said Aalla, los hermanos Hychami y Houssaine Abouyaaqoub fueron abatidos. Otros cuatro implicados fueron detenidos.

De ellos, dos quedaron en libertad: Mohamed Aalla y Salah El Karib. El primero figuraba en los papeles del Audi A3 que los terroristas utilizaron en los atentados de Cambrils. No obstante, argumentó ante el juez que el vehículo lo utilizaba su hermano y no se encontraron pruebas que lo relacionaran con los ataques. El Karib, por su parte, era el dueño del locutorio en el que se reunían los terroristas, pero tampoco se demostró mayor vinculación con los asesinos.

Los dos restantes, Driss Oukabir y Mohamed Houli, ingresaron en prisión cinco días después de producirse los atentados, y siguen entre rejas. Al primero se le considera uno de los autores intelectuales del atropello en Las Ramblas, mientras que el segundo estaba preparando los explosivos en el chalet de Alcanar y sobrevivió a la detonación en la que murieron Es Satti y Yousseff Aalla.

Presos en Soto del Real y Castellón

Tal y como confirman al Confidencial Digital técnicos de Instituciones Penitenciarias, tanto Driss Oukabir como Mohamed Houli están sometidos al llamado régimen cerrado propio y son considerados presos de “peligrosidad extrema”, siguiendo los criterios que aparecen en los artículos 91.2 y 91.3 del Reglamento Penitenciario.

Cada uno se encuentra en una prisión distinta: Oukabir en Soto del Real y Houli en Castellón II, en Albocasser. Un Centro Penitenciario, este último, en el que el terrorista está en situación “de tránsito”, ya que anteriormente estaba en la cárcel de Alcalá Meco-Madrid II.

Sobre la estancia de Houli en Castellón II las fuentes consultadas recuerdan un hecho significativo: allí fue trasladado, hace dos años, Rachid Aglif, alias “El Conejo”, uno de los de los miembros de la célula yihadista responsable del 11-M , y con el que coincidió Abdelbaki Es Satty, imán de Ripoll, durante su condena por tráfico de drogas.

Restricciones y control absoluto

Tal y como se ha indicado anteriormente, ambos terroristas son considerados “muy peligrosos” y forman parte del fichero de internos de especial seguimiento (FIES), un instrumento utilizado por la administración penitenciaria y que incluye distintos grupos en atención a los delitos cometidos, repercusión de los mismos, etc.

Tanto Oukabir como Houli están dentro del llamado FIES 3, que aglutina a todas aquellas personas ingresadas en prisión por vinculación a bandas armadas o elementos terroristas, y aquellos que, a través de informes de las fuerzas de seguridad, colaboran o apoyan a estos grupos.

Los presos incluidos en este fichero son cacheados diariamente y sus celdas se registran con la misma regularidad. Cuando existen fundadas sospechas de que puedan poseer objetos prohibidos y existan razones de urgencia, los funcionarios pueden recurrir al desnudo integral por orden motivada del jefe de servicios, dando cuenta al director.

Los dos terroristas encarcelados, por tanto, “están sometidos al régimen penitenciario más severo” de los aplicados en España: “Solo tienen tres horas de patio al día y no disponen de televisión en sus celdas. Solo la ven, y con la vigilancia de algún funcionario, cuando llueve y no pueden salir a los exteriores, y siempre en salas comunes”.

No disponen de dinero para el economato y únicamente pueden solicitar dos libros de la biblioteca, previa a autorización de la dirección de la cárcel.

Totalmente incomunicados

Por último, las técnicos de Prisiones consultados destacan que Oukabir y Houli están “totalmente incomunicados” para evitar que puedan radicalizar a otros internos de sus respectivas cárceles.

Salen solos al patio, acompañados únicamente por los funcionarios que los vigilan. Y tampoco tienen compañeros de celda.

Finalmente, los terroristas tienen prohibido participar en talleres, cursos y actividades en común con otros presos. Reciben visitas periódicas de los médicos, que testan su estado de salud sin necesidad de hacer ningún traslado. Las comunicaciones con sus abogados también son analizadas de forma exhaustiva, un hecho excepcional sólo permitido en casos de terrorismo.

Comentarios
Somos ECD
Periodismo libre, valiente, independiente, indispensable