Seguridad

Rebelión policial contra el comisario de Extranjería tras la fuga en el CIE de Aluche

Agentes y mandos intermedios del Cuerpo llevan meses pidiendo más efectivos en los Centros de Internamiento a Manuel Páez Méndez: “Éramos 9 contra 176”

CIE de Aluche.
photo_cameraCIE de Aluche.

21 inmigrantes de nacionalidad argelina del Centro de Internamiento de Extranjeros (CIE) de Aluche se escapaban la noche de ayer, tras agredir a varios policías nacionales, acorralando a uno de ellos para robarle la tarjeta de seguridad y poder darse a la fuga. Un episodio que muchos temían desde hace mucho tiempo.

Así lo confirman al Confidencial Digital miembros del Cuerpo Nacional, que recuerdan que ésta es ya “la enésima fuga del CIE de Aluche”, en donde “incomprensiblemente los mandos responsables del centro permitieron alojar a 60 argelinos en la misma planta con el riesgo que conlleva crear guetos dentro de dichas instalaciones”.

Las mismas fuentes afirman que la falta de agentes, de medios materiales y la politización de la escala de mando provocan situaciones como las de ayer en la que había 9 policías para asegurar la integridad de 176 internos.

Desde diferentes sindicatos policiales, como la ASP, se lleva tiempo pidiendo que se completen el cien por cien de los catálogos de puestos de trabajo de todas las plantillas, fijando una tasa de reposición constante y coherente.

Además, esta última central da un paso más allá y pide la dimisión del comisario de la Brigada de Extranjería y Fronteras Manuel Páez Méndez que “tras su paso por la Jefatura Superior de Madrid, la Comisaría Provincial de Málaga y la Provincial de Madrid sigue mirando para otro lado en vez de velar por sus policías”.

Esta reivindicación de la ASP es apoyada por otros mandos policiales, que recuerdan que el comisario ya ha tenido “fugas similares” tanto en Madrid como en Málaga, debidas fundamentalmente a la falta de recursos de los agentes.

Unos compañeros destinados en el CIE “sin material policial para poder repeler agresiones, trabajando en unas instalaciones construidas con materiales de baja calidad y en constante riesgo debido al ridículo número de efectivos y la exposición continuada a enfermedades infectocontagiosas”.

Las fuentes consultadas concluyen afirmando que esta vez “los argelinos sólo querían herir a un policía y fugarse con su tarjeta, si hubiesen decidido matar a un policía lo podían haber hecho”.

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