Seguridad

Un problema para Grande-Marlaska

Los sospechosos grados de los comisarios en la URJC condicionan los nombramientos en la Policía

Varios de los altos mandos que pueden ser designados para la cúpula del cuerpo ostentan ese título, denunciado por el PSOE en la oposición

El ministro Grande-Marlaska, con mandos de la Policía Nacional y la Guardia Civil.
photo_cameraEl ministro Grande-Marlaska, con mandos de la Policía Nacional y la Guardia Civil.

El cambio de Gobierno, y concretamente en el Ministerio del Interior, ha iniciado una serie de relevos en las Fuerzas de Seguridad que se extenderán a los principales responsables operativos de la Policía Nacional.

Tras su nombramiento como ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska decidió los primeros nombramientos, como el del director general de la Policía: Francisco Pardo.

El siguiente paso en el Cuerpo Nacional es acometer la designación de los altos mandos que se encargarán de las grandes áreas de la Policía. Pero, además, se espera que el nuevo equipo de Interior lleve a cabo una reestructuración.

Fuentes consultadas por ECD apuntan a que este mismo viernes 20 de julio el Gobierno apruebe en Consejo de Ministros la norma para reestructurar la Policía Nacional. La idea que se baraja es que Interior dé marcha atrás en los últimos cambios de Zoido, y vuelva a la estructura de un Director Adjunto Operativo (DAO), que se sitúe por debajo del director general y que coordine a cuatro jefes centrales que aglutinarían distintas áreas (seguridad, recursos humanos, logística...).

Hace años, cuando el Ministerio del Interior y la Dirección General de la Policía modificaban el organigrama de la cúpula del cuerpo aprobaban a la vez el nombre de los responsables de asumir esos cargos.

Sin embargo, en esta ocasión los planes pasaban por aprobar los cambios y abrir un concurso para cubrir esos puestos de responsabilidad.

Distintas fuentes internas de la Policía Nacional explican al Confidencial Digital que en el proceso de búsqueda de nombres para integrar la nueva cúpula los mandos políticos de Interior se podrían ver condicionados por una polémica de hace unos meses: el Grado en Criminología por la Universidad Rey Juan Carlos (URJC) que, según publicó lainformacion.com, se vio envuelto en polémica y denuncias por, supuestamente, haber sido diseñado a medida para que decenas de comisarios lo obtuvieran de forma exprés.

Comisarios con un título bajo sospecha

Las noticias sobre este grado, que cursaron de forma online y en apenas un año -gracias a convalidaciones amplias- comisarios e inspectores de la Policía Nacional, provocaron que el PSOE, entonces en la oposición, registrara en el Congreso de los Diputados preguntas escritas parlamentarias para que el Ministerio del Interior aclarara si los principales mandos de la Policía tenían ese grado de la Universidad Rey Juan Carlos bajo sospecha.

A raíz de las noticias y de las preguntas del PSOE se conoció que muchos altos mandos de la Policía Nacional cuentan en su currículum con el Grado de Criminología con la Universidad Rey Juan Carlos. La Ley de Personal de la Policía Nacional de 2015 estableció como requisito obligatorio para poder acceder a puestos de alta responsabilidad tener un título de graduado, y decenas de policías se apuntaron a ese grado de la URJC.

Entre quienes tienen este grado se encuentra Alfonso María Sánchez Núñez, jefe superior de Ceuta; Eugenio Pereiro, comisario general de Extranjería y Fronteras; Manuel Javier Peña, jefe central de Recursos Humanos; José Antonio Pérez Martínez, jefe superior de Andalucía Occidental.

Las fuentes consultadas apuntan a que el PSOE puso en valor las dudas sobre estos estudios universitarios y la limpieza con la que se habían concedido a tantos mandos policiales. De ahí que pronostiquen que muy difícilmente el nuevo Ministerio del Interior socialista nombrará como DAO o como jefe central a altos mandos que tengan en su currículum el Grado de Criminología de la URJC.

Esta circunstancia, coinciden fuentes internas muy diversas, va a condicionar el proceso de selección, y lo puede limitar de forma muy sensible. Si se excluye a los mandos que tienen este título, el número de comisarios nivel 30 -el requerido para los puestos máximos- entre los que Grande-Marlaska y el director general tendrán que elegir se reduce notablemente.

Además, por otro lado un buen número de jefes superiores autonómicos se van a jubilar en los próximos meses, lo que también (en principio) lleva a excluirles para un puesto de alta responsabilidad para los próximos años.

Entre quienes sí se barajan de forma más seria para elegirles se encuentra Germán Castiñeira, comisario general de Información desde principios de año. Las fuentes consultadas le atribuyen una buena relación con el PSOE y los mandos políticos de Interior, aunque por contra apuntan a que tiene cierto perfil “rubalcabista” -de la etapa de Alfredo Pérez Rubalcaba como ministro- que ahora con Pedro Sánchez sería un lastre, así como su cercanía con el último DAO de Zoido, Florentino Villabona.

Por otro lado, emerge una terna de mujeres con altas responsabilidades en la Policía Nacional: María Marcos, Pilar Allúe y Concepción de Vega Caamaño, a quienes dentro del cuerpo les otorgan posibilidades de ser elegidas para ocupar puestos en la nueva cúpula policial.

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