Opinión

La mujer que hizo posible que los nazis no ganaran la Segunda Guerra Mundial

María Goepert Mayer.
photo_camera María Goepert Mayer.

Hace 75 años que se lanzaron dos bombas atómicas, sobre Hiroshima y Nagasaki, pero pocas personas conocen el nombre de María Goepert Mayer, premio nobel de Física 1963

Los ríos de tinta que han corrido con los nombres Enola Gay, Hiro Hito, Oppenheimer, Heissenberg, Los álamos… podrían llenar un mediterráneo entero. Pero falta el de María Goepert Mayer.

¿Por qué es importante María Goepert Mayer? Porque con su modelo de capas desbloqueó la física nuclear, y permitió que los americanos llegaran a la bomba antes que los nazis. Pero, antes, porque evitó que la construyeran los alemanes.

La carrera por la bomba comenzó con el desafío de encontrar un moderador: no se podían hacer experimentos con el riesgo de una explosión nuclear. Los nazis liderados por Heissenberg usaban agua pesada. Los americanos, carbono. En los Álamos trabaja María bajo las órdenes de Oppenheimer.

Los aliados descubrieron que los nazis estaban haciendo pedidos extraños de agua pesada a la fábrica Hidro en Noruega, que usaba los saltos de agua para producir abonos y aluminio por electrolisis. Como producto secundario, que se tiraba al mar, estaba el agua pesada. Heissenberg se dio cuenta de que era un buen moderador. 

Todos los físicos nucleares del mundo se conocen, saben lo que hacen los otros. María intuyó para qué quería los alemanes el agua pesada e informó a sus superiores. Como consecuencia, los ingleses y norteamericanos realizaron tres intentos de destruir la fábrica noruega. Fracasaron los dos primeros. Al darse cuenta, los nazis intentaron trasladar las celdas electrolíticas y material de Noruega a Alemania, pero un comando inglés hundió el ferry.

La información de María Goepert Mayer impidió que los nazis consiguieran la bomba atómica, con la que habrían ganado la guerra. 

María vino al mundo en Katowicce en 1906, el mismo día que Richard Eissmann, que nació a pocos kilómetros de distancia, cuando las actuales Polonia y Alemania pertenecían al imperio austrohúngaro.

Hija única de un catedrático de Pediatría de Gotinga, se mueve desde pequeña en un ambiente de profesores universitarios y premios nobeles. En la comunidad científica mundial se la considera como una sobrina. 

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Su padre la inscribe en la escuela Fraunstudium para niñas con excepcional talento matemático, creado por un grupo de mujeres sufragistas, pero los gobernantes no consideran que el desarrollo de mujeres matemáticas sea una buena inversión y cierra por falta de financiación.

María muestra desde pequeña un talento matemático excepcional. Se presenta al habitur por libre (actual PAU o selectividad), lo supera con sobresaliente frente a muchos compañeros varones que no lo aprueban.

Se matricula en matemáticas en Gotinga, pero Max Born, nobel de Física, le convence para que cambie a la física. Ya Premio Nobel, recordaba que su talento matemático se dirigió a la física porque ambas disciplinas eran como resolver rompecabezas, pero la física era un rompecabezas de la naturaleza y la matemática solo existía en el pensamiento.

En aquellos tiempos, Gotinga era el santuario de la matemática y la física mundial. Físicos de todo el mundo acudían allí. 

Hace sus estudios universitarios con brillantez, pero en 1927 muere su padre. Por deferencia hacia él, comienza su tesis doctoral, al tiempo que usa la casa que hereda como residencia de profesores que llegan a Gotinga desde todos los países.

Uno de ellos es Joe, con el que se casa. Al terminar su beca, este vuelve a los Estados Unidos cono profesor de la Johns Hopkins.

A los dos años, María consigue la nacionalidad norteamericana, pues nace su hija Marianne que es estadounidense e hija de un ciudadano americano.

Estalla la guerra mundial y el gobierno le llama a trabajar en Los Álamos con una cláusula de máximo secreto. Tiene que ocultar esto a todo el mundo, hasta a su marido, que ha sido contratado en Columbia.

Si bien Marianne como su madre, es despierta, no así el segundo hijo, Peter, que tiene problemas de aprendizaje, lo que hace muy dura la separación, pero negocia visitar a sus hijos los fines de semana.

María Goepert Mayer establece el modelo de capas de los núcleos atómicos, que hace que la física nuclear avance 50 años. Al mismo tiempo, en Europa otro científico, Jensen, publica un trabajo semejante, por lo que María experimenta el dolor de ver que otro se ha adelantado en el mundo altamente competitivo de la Ciencia. Sin embargo, cuando conoce a Jensen, se dan cuenta de que coinciden en muchas cosas y se convierte en el hermano que nunca tuvo.

Ambos reciben el premio nobel en 1963 por el modelo de capas. Descubrió que los nucleones de los núcleos se mueven como los electrones del átomo, en orbitas o capas. El número de protones y neutrones por cada capa coincide con los números mágicos.

En este año aparece en todos los periódicos de América “Una madre de la Jolla recibe el premio nobel”.

María trabajó siempre por amor al trabajo y no recibió remuneración hasta los 55 años, pues siempre se la consideró como la esposa de Joe, no una física reconocida.

(Fuente. Nicolás Moreno Díaz. “No te conviertas en solo una mujer”. Ed. punto rojo. Sevilla)

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