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Política

“Todos los cielos conducen a España” se publicó el 27 de octubre

García-Margallo se pega ‘un tiro en el pie’ con su último libro

Se siente traicionado por su director de gabinete, que apunta la filtración de deliberaciones secretas del Consejo de Ministros y le acusa de ser “más “ministro del Interior que de Exteriores” con Cataluña

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José Manuel García-Margallo se ha llevado una desagradable sorpresa con la publicación de su nuevo libro. Su jefe de gabinete, responsable último de la revisión del mismo, y además autor de una de las cartas al ministro que aparecen en la obra, se despacha a gusto contra el titular de Exteriores, al que acusa de presionar a los diplomáticos y de errar en su estrategia con Cataluña.

Fotografía de Margallo que ilustra la portada de su último libro. Fotografía de Margallo que ilustra la portada de su último libro.

Todos los cielos conducen a España”. Así se titula el último libro de José Manuel García-Margallo, publicado el pasado 27 de octubre, y en el que el titular de Asuntos Exteriores intercambia cartas con personalidades de la política y la diplomacia, entre los que se encuentran Aznar, Felipe González, Zapatero, Javier Solana, Charles Powell y varios ministros del actual gobierno.

Pues bien. Según ha podido confirmar El Confidencial Digital, el contenido de una de esas misivas ha causado gran revuelo en el ministerio. Se trata de la redactada precisamente por el director de gabinete de Margallo, Juan José Buitrago, que, en respuesta a una carta del propio ministro, vierte ataques contra él que han quedado finalmente reflejados en el libro.

Realizó la supervisión final del contenido

José Manuel García-Margallo confió en Buitrago la supervisión final del contenido de la obra, lo que ha posibilitado que los comentarios del director de gabinete sobre el propio ministro no hayan sido suprimidos por ningún otro asesor.

En el texto, el intercambio de impresiones entre el titular de Exteriores y el diplomático comienza, como el resto de los casos, con una misiva del ministro que después es respondida por el receptor de la misma. Fechada el 16 de julio de 2015 y ubicada en la página 712 de la obra, la misiva de Margallo sirve al ministro para cuestionar a su asistente por su gestión al frente del Ministerio y, en concreto, por la estrategia llevada a cabo en Cataluña.

La respuesta de Buitrago –fechada el día 25 de agosto y ubicada en la página 719- se ha publicado tal cual la escribió el director de gabinete de Exteriores. En ella, y desde la primera línea -“Recibo, perentoria, tu orden de responder una de tus cartas sobre el tema catalán”- las pullas y los reproches al ministro se suceden en cada párrafo.

Presiones a funcionarios y diplomáticos

Juan José Buitrago inicia su argumentación haciendo un pequeño balance sobre el trabajo realizado por Margallo en el Ministerio, así como del personal que le ha acompañado durante toda legislatura. En ese contexto, deja caer que el ministro llamaba directamente a asistentes y diplomáticos para acelerar cualquier iniciativa:

-- “El equipo del Ministerio te ha acompañado como lo que son, unos profesionales excelentes. Me refiero a todos porque una gran parte de ellos, dentro y fuera de todos los niveles, han recibido alguna vez la llamada directa del ministro -tu inclinación por la acción directa ha sembrado mucho pánico en estos cuatro años- [...]”. (Página 720).

A continuación, el director de gabinete de Margallo afea la actitud del ministro ante los funcionarios para sacar adelante un proyecto:

-- “Te empeñaste en redactar personalmente parte de la Estrategia de Política Exterior y su correlato, el Plan de Acción Exterior, poniéndonos a todos presión para que alumbrara un instrumento clave para dar sentido a lo que toda la Administración del Estado hace en el exterior”. (Página 721).

Revelaciones sobre el Consejo de Ministros

Al tratar de la insistencia del ministro para sacar adelante este proyecto, Buitrago recuerda, en la misma página, cómo fue la aprobación de la llamada Ley de Acción del Servicio Exterior del Estado. En su alocución, el jefe de gabinete desliza algo sorprendente: que Margallo comentó con los suyos cómo consiguió su resolución en el Consejo de Ministros. Este es el párrafo:

-- “Te metiste en el avispero de la Ley de Acción del Servicio Exterior del Estado y lograste que fuera finalmente aprobada en marzo de 2014 -me consta tu intervención decisiva en un Consejo de Ministros que recuerdas bien-”.

Esta afirmación es, según las fuentes consultadas, de cierta gravedad porque los miembros del Gobierno tienen prohibido revelar, o comentar, las deliberaciones secretas de los Consejos de Ministros. A eso se comprometen cuando acceden al cargo.

Críticas sobre la estrategia con Cataluña

Sin embargo, las críticas más duras que Buitrago realiza sobre Margallo tienen que ver con la estrategia llevada a cabo por el ministro ante el desafío soberanista de Cataluña. El titular de Exteriores, implicado desde el primer día en este asunto, quiso conocer la opinión de su jefe de gabinete. Y las respuestas son contundentes:

-- “Has ido más allá en tu actividad incesante cuando se trata de abordar temas cruciales, sean o no de tu directa competencia, lo que te ha convertido en uno de los Ministros de Exteriores más interior que hayamos tenido”. (Páginas 720 y 721).

-- “Reconozco, Ministro, que yo, como muchos, no entendimos qué pintaba el Ministerio de Asuntos Exteriores involucrado en asunto tan interior”.(Página 721).

Además, rebate dos afirmaciones realizadas por Margallo en la carta previa:

-- La primera, cuando el ministro relaciona el desafío soberanista con la crisis económica: “Permíteme señalarte una obviedad: en la misma situación de bancarrota están otras Comunidades Autónomas, y en ellas no se han manifestado por sus calles un millón y medio de personas pidiendo la independencia o el derecho a ser independientes […]. Por eso, insisto, tu razonamiento del ‘procés’ como hijo natural de la crisis es correcto, pero incompleto”. (Páginas 723 y 724).

--Y la segunda, por el tono empleado por Margallo: “Te lo he dicho personalmente y te lo reitero ahora: en mi opinión, el planteamiento de tu misiva puede interpretarse como agresivo al incidir más en los males del infierno de una sucesión que en las ventajas de mantener la convivencia. En definitiva, creo que debemos cultivar más el discurso del afecto y de la admiración, fundamentalmente porque, además de cualquier otra consideración, resulta que son ciertos”. (Página 725).

Ve necesaria una negociación con Mas

También en relación al desafío soberanista en Cataluña, Buitrago asegura que, pese a las gestiones internacionales realizadas por el ministro, la postura de las instituciones europeas no ha sido tan contundente como cabría esperar:

--“En Bruselas aún no han valorado en sus justos términos los riesgos que supondría una secesión en Cataluña. Si así fuera, los mensajes que vendrían desde las instituciones serían más numerosas y de mayor seriedad”. (Página 726).

Por último, y como conclusión, el director de gabinete de Margallo se despide declarándose abiertamente partidario de iniciar una negociación con la Generalitat, un posicionamiento que contradice abiertamente las tesis del Gobierno:

-- “Algo hemos hecho mal para llegar a esta situación y, sobre todo, que hoy se debe hacer mucho más, no mirando al mañana, sino a la España que queremos para dentro de veinte o treinta años. […] En fin, está muy claro para unos y otros que el camino hacia la independencia está tan plagado de dificultades, algunas casi imposibles de franquear sin el acuerdo de 'Madrid', y de las consecuencias probablemente catastróficas, que tiendo a interpretar el actual momento como el de la confrontación. A este le seguirá el de la negociación necesaria para evitar ese callejón sin salida en el que se están metiendo, o la vía muera a la que se refiere de vez en cuando el President Mas. Sabedores de que están en un viaje hacia ninguna parte, acumulan amenazas y agravios que fortalezcan sus posiciones ante la negociación final”. (Páginas 727 y 728).

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