Miércoles 13/12/2017. Actualizado 13:45h

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Política

Seis socialistas no votarían

Liderar la reforma constitucional, ‘precio’ del PSOE a Rajoy por prestarle diputados

Ferraz exige presidir la comisión encargada de modificara la Carta Magna, a cambio de unas abstenciones en la investidura

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En la dirección del PSOE empiezan a asumir que tendrán que facilitar la investidura de Rajoy para así evitar nuevas elecciones. Y la fórmula parece clara: un “no” en bloque de todo el grupo parlamentario, salvo el número exacto de abstenciones que necesite el PP. Ferraz, no obstante, exigirá una importante contrapartida.

Mariano Rajoy y Pedro Sánchez, en su última reunión en La Moncloa. Mariano Rajoy y Pedro Sánchez, en su última reunión en La Moncloa.

Según revelan a El Confidencial Digital dirigentes nacionales del PSOE, la postura de la ejecutiva, de cara a los próximos días, es clara: el partido no aceptará, de primeras, una negociación con Rajoy, por considerar que existen partidos más afines al PP con los que puede llegar a un acuerdo. No obstante, si los apoyos no resultan suficientes, los diputados socialistas harán lo necesario para evitar nuevas elecciones, aunque sin tener que pagar un precio demasiado caro.

Ciudadanos, PNV y CC

La hoja de ruta diseñada por Ferraz parece clara. En el Comité Federal de este fin de semana se acordará “no comprometerse con el PP” hasta el debate de investidura. Y, en función de los apoyos que obtenga ahí Mariano Rajoy, actuar después en consecuencia.

La dirección del PSOE va a transmitir al PP que, antes de negociar nada con Pedro Sánchez, Rajoy intente lograr un acuerdo que no implique la participación de los socialistas en la formación de Gobierno. Ferraz apunta a Ciudadanos, PNV y Coalición Canaria como los socios prioritarios de los populares.

La ejecutiva socialista, no obstante, es consciente que, de esos posibles apoyos, el PP solo tiene opciones reales con C´s y CC. Los nacionalistas vascos, con elecciones autonómicas el próximo mes de octubre, rechazarán cualquier entendimiento con Rajoy y los suyos, por lo que, como mucho, se abstendrán.

Ve “asumibles” seis abstenciones

Así las cosas, Rajoy puede aspirar, en un debate de investidura, a tener 170 votos: los 137 del PP, los 32 de Ciudadanos, y el Ana Oramas de Coalición Canaria. Necesitaría la abstención de los cinco diputados de PNV, y seis más, para garantizar la formación de Gobierno.

Desde el PSOE afirman que el partido ve “asumible” que sean diputados socialistas los que protagonicen esa abstención, pero siempre y cuando se cumplan una serie de condiciones: “Solo si somos la única vía para que haya Gobierno, se pueden dar esas abstenciones, pero tras una o dos investiduras fracasadas y con el resto de nuestro grupo parlamentario votando no”.

La abstención de esos seis diputados se puede articular dentro del hemiciclo, pero también fuera, ya que, si ninguno de ellos acude a ese Pleno su voto contará como abstención. Esta posibilidad, de hecho, no es rechazada por las fuentes consultadas, que la ven más 'justificable' al celebrarse la sesión de investidura en época estival.

Sea “activa” o “pasiva”, el PSOE quiere lanzar, con esa abstención mínima, dos mensajes. Por un lado, que no está con Rajoy, porque su grupo parlamentario vota no; y, por el otro, que no quiere bloquear la gobernabilidad del país y abocar a unas terceras elecciones.

Pedirá liderar la reforma constitucional

En Ferraz consideran que esta postura producirá un “daño mínimo al partido”, ya que 79 de sus diputados votarán en contra del PP, dejando clara la postura del PSOE.

No obstante, los socialistas sí reclamarán, en los días previos al debate de investidura decisivo, y en negociaciones reservadas, una contrapartida que agrade a su militancia y a sus votantes: liderar en primera línea la necesaria reforma de la Constitución.

Para asegurarse esa posición de privilegio, el PSOE reclamará al PP dos cosas: la creación de una comisión parlamentaria, en el Congreso de los Diputados, dedicada a la reforma constitucional; y que la presida un socialista.

De esta forma, explican las fuentes consultadas, la actualización de la Carta Magna tendrá como protagonista al PSOE.

Además, el partido aprovechará esta comisión para poner sobre la mesa un modelo federal para España, uno de sus proyectos estrella de cara a la próxima legislatura y que, con matices, están dispuestos a estudiar tanto PP como Ciudadanos.

Por último, las fuentes consultadas añaden que, de producirse esa reforma constitucional a mitad de legislatura, el Ejecutivo deberá disolver las Cortes y volver a convocar elecciones, por lo que el PSOE podría volver a aspirar a la presidencia del Gobierno en apenas dos años.

Objetivo: arrinconar a Podemos

Con el impulso de la comisión de reforma constitucional, el PSOE se adelantaría a las intenciones de Podemos, que también ha basado gran parte de su programa en modificar la Carta Magna.

Los socialistas, que no perdonan a Pablo Iglesias su “no” a la investidura de Sánchez, se han propuesto arrinconar a Podemos, convirtiéndoles en un partido más de una oposición que liderará el PSOE.

Para ello, el Partido Socialista impulsará desde la oposición grandes reformas para el país, que luego obtengan respaldo del resto del hemiciclo. Entre esas reformas está la de la propia Constitución: “No se puede aprobar sin el apoyo del PP. Nosotros lideraremos esos cambios, y luego será el resto quien, después de negociar, se sume”.


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