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Política

Para lograr que Jordi Sánchez se convierta en el nuevo president

Puigdemont está dispuesto a dejar su acta de diputado

Es la estrategia que ha diseñado con el republicano Toni Comín para garantizar una mayoría independentista en la investidura si la CUP mantiene la abstención

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La CUP, como hace poco más de dos años, vuelve a tener la llave del gobierno en Cataluña. Y, como pasó a finales de 2015, cuando rechazaron a Artur Mas, descartan la candidatura de Jordi Sánchez, que solo obtendría, por parte de los cuperos, una abstención. El PDeCAT y ERC confían en que esa postura cambie pero, de no hacerlo, tienen claro cuál será el “plan B”.

Carles Puigdemont, en la bancada del Govern en el Parlament de Cataluña. Carles Puigdemont, en la bancada del Govern en el Parlament de Cataluña.

Según explican a El Confidencial Digital dirigentes de ambos partidos, la exigencia de la CUP no va a ser escuchada y Sánchez, propuesto por Carles Puigdemont, será el candidato en una nueva sesión de investidura en la que ya trabaja Roger Torrent. El presidente del Parlament está anunciando a los grupos que el ex de la ANC es el elegido y “no va a haber cambios de última hora”.

La fecha de ese pleno aún está por decidir, y también dependerá de los plazos que marque el Tribunal Constitucional esta semana, pero lo que está claro es que Sánchez es “el único candidato” y que la CUP tiene “unos días” para cambiar la anunciada abstención de sus cuatro diputados por un “sí” que garantice la mayoría independentista del Parlament.

Aviso: “No dependemos de ellos”

Desde el PDeCAT y ERC tienen claro que, una vez anunciado el pleno de investidura, “toda la presión” se trasladará a la CUP, cuya abstención ya está siendo criticada en diferentes sectores independentistas. No obstante, ambas formaciones advierten que, en esta ocasión, “no dependemos de ellos” y se podrían buscar otras soluciones.

La principal de esas medidas no es otra que la renuncia, por parte de Carles Puigdemont y del republicano Toni Comín, ambos en Bruselas, a su acta de diputados. Al rechazar el TC el voto telemático o delegado, ambos no pueden votar en la investidura y lograr, de esta forma, más votos a favor que en contra. No obstante, “si no queda otra, dejarán vacante su escaño en el Parlament”.

Ambos políticos, fugados en la capital belga, tienen claro que debe haber nuevo Govern cuanto antes para acabar con el 155. Por ese motivo, y también con la promesa por parte de sus partidos de crear una especie de “gobierno en el exilio” en Bruselas, están dispuestos a entregar sus actas para que el “sí” a Sánchez (66 votos) se imponga al no (65) con las cuatro abstenciones de la CUP.

En ese sentido, las fuentes consultadas recuerdan que las dos personas que entrarían en el Parlament por Puigdemont y Comín - Antoni Morral, número 18 en la lista de JxCat, y Gerard Gómez, número 19 de la lista de ERC- podrán votar sin problemas y lograr la investidura para el ex presidente de la ANC.

El “efecto Puigdemont”

Desde el PDeCAT y ERC confían, no obstante, en que la CUP reconsidere su posición porque, entre otras cosas, “si mantienen su abstención van a conseguir que el president depuesto por el 155 no tenga escaño en el Parlament”.

Una circunstancia que, en opinión de las fuentes consultadas, no sería bien entendida por parte del electorado cupero y que podría provocar un cambio del partido antes de la votación en la Cámara: “Puigdemont ha sido aceptado como el president de todos, incluido la CUP, y no pueden ser aquellos que le dieron el Govern los que le dejen ahora sin escaño”.


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