Martes 24/10/2017. Actualizado 12:56h

  • this image alt

elconfidencialdigital.com elconfidencialdigital.com

La web de las personas informadas que desean estar más informadas

·Publicidad·

Política

El satélite espía anti-ETA que Estados Unidos retiró del sur de Francia cuando ganó Zapatero no volverá a vigilar: fue un favor de Bush a Aznar que Obama no repetirá

    • Facebook (Me gusta)
    • Tweetea!
    • Google Plus One
  • Compartir:

Estados Unidos tenía un satélite espía situado sobre el sur de Francia para controlar los movimientos y comunicaciones de los etarras. Un apoyo muy útil que, sin embargo, George Bush retiró cuando Rodríguez Zapatero llegó a La Moncloa. Aunque Washington argumento que “lo necesitaba” en otro lugar, en realidad la medida fue una respuesta al desplante con la bandera de Estados Unidos y a la retirada de Irak.

Se trataba de un satélite espía ‘prestado’ por Estados Unidos, de muy baja cota, que permanecía en órbita estacional sobre el sur de Francia y parte del País Vasco. Servía para controlar toda la frontera hispano-gala y permitía hacer vigilancias, interceptar conversaciones y realizar seguimientos de etarras, en beneficio de las operaciones policiales anti-ETA.

Con la llegada de Barack Obama a la Casa Blanca, en ámbitos de la seguridad se ha hablado de la posibilidad de que esa plataforma de observación desde el espacio pueda retornar al lugar del que fue retirada en 2004. Sin embargo, según ha podido saber El Confidencial Digital de fuentes solventes, el satélite no volverá al sur de Francia. Al menos por el momento.

Aparte de que falta la decisión política, según las fuentes consultadas el problema principal es de índole económico. Colocar de nuevo en esa órbita el satélite, y configurarlo correctamente para vigilar las zonas donde se mueven los etarras, costaría varios millones de dólares. Un gasto, añaden, no estaría dispuesta a asumir la administración Obama en un momento de crisis económica como el actual e inmersos en un proyecto tan ambicioso como la reforma sanitaria.

La colocación de un satélite espía contra ETA fue un favor personal de George W. Bush hacia el entonces presidente del Gobierno, José María Aznar. Ahora, a pesar de que las relaciones bilaterales entre ambos países se han formalizado en el último año, Obama no repetirá a medio plazo el gesto que tuvo su predecesor, pues tendría que pedir autorización en el Senado estadounidense y dar explicaciones.

Además, explican las fuentes consultadas por ECD, poner el satélite espía en posición y programarlo con los parámetros necesarios para que sea útil a los operativos policiales requiere, según los expertos, varios meses de trabajo. El retorno del satélite, por tanto, no se producirá.

·Publicidad·
·Publicidad·
·Publicidad·
·Publicidad·
·Publicidad·
·Publicidad·
·Publicidad·
·Publicidad·
·Publicidad·
·Publicidad·
·Publicidad·
·Publicidad·
·Publicidad·
·Publicidad·
·Publicidad·
·Publicidad·
·Publicidad·
·Publicidad·