Lunes 18/12/2017. Actualizado 01:04h

  • this image alt

elconfidencialdigital.com elconfidencialdigital.com

La web de las personas informadas que desean estar más informadas

·Publicidad·

Seguridad

Los pistoleros lo conocen y hace meses que no se acercan a ellos

Lo que sabe el CNI: todos los zulos de ETA con armas están localizados

No se han intervenido para que haya una entrega 'voluntaria', acordada por todos, y evitar así una escisión de quienes deseen apostar por que la banda siga activa

    • Facebook (Me gusta)
    • Tweetea!
    • Google Plus One
  • Compartir:

ETA agoniza. Así lo aseguran fuentes de los servicios de inteligencia al máximo nivel, que valoran el reciente anuncio de la entrega de las armas como el paso definitivo hacia la disolución de la banda. Al CNI nada le pilla por sorpresa: conoce con exactitud la localización de la totalidad de zulos y arsenales que aún tiene disponibles la banda. 

Dirigentes de ETA durante la lectura de un comunicado. Dirigentes de ETA durante la lectura de un comunicado.

ETA anunció hace casi seis años, el 20 de octubre de 2011, que ponía fin a 43 años de atentados. Desde entonces, explican las fuentes consultadas por ECD, la lucha antiterrorista del servicio secreto español se ha dirigido en dos direcciones: evitar escisiones internas en la banda, que puedan provocar la aparición de un nuevo frente violento; y, sobre todo, localizar y ‘quemar’ (impedir que se puedan volver a usar) todos los zulos donde se almacenan las armas y explosivos que aún poseen los terroristas.

Cinco años tras los zulos de ETA

El Confidencial Digital ha tenido acceso a fuentes de máxima solvencia, conocedoras de las acciones que viene protagonizando el Centro Nacional de Inteligencia para verificar con garantías la entrega de armas de ETA, anunciada el pasado viernes en la edición digital de Le Monde.

Según explican estas voces, los datos sobre la localización exacta de cada uno de los arsenales de la banda terrorista están ya en poder de los servicios de inteligencia españoles. Concretamente, de la División de Contraterrorismo del CNI. De hecho, añaden, ETA ya no tiene control efectivo sobre dichos arsenales.

Desde antes, pero sobre todo tras el anuncio del final de la lucha armada, el CNI ha seguido recopilando información sobre los lugares donde ETA iba escondiendo sus armas y explosivos, junto con material para la fabricación de bombas: cordón detonante, temporizadores…

En los últimos cinco años, el Centro ha colaborado intensamente con la francesa Dirección Central de Inteligencia Interior (DCRI), el principal organismo gano de inteligencia. Y el resultado de estas tareas conjuntas ha sido la elaboración de un mapa completo con la ubicación de todos los zulos y arsenales actuales de ETA.

Están 'quemados', bajo vigilancia

La banda sabe también que sus zulos están ‘quemados’, porque se encuentran bajo vigilancia permanente. Conocen que cualquier movimiento que se produzca en el entorno de alguno de ellos puede llevar a la detención de quien se atreva a acercarse. Por ello, explican las fuentes, hace tiempo que ETA ya no intenta acceder a sus escondrijos de armas y explosivos.

Tal y como contó ECD, en el momento en que se declaró el final de la lucha armada ETA disponía de un arsenal de más de quinientas pistolas, trescientos subfusiles, fusiles de francotirador, granadas Jotake, cohetes MKAR… y una ingente cantidad de amonal y material para la fabricación de bombas.

Casi nadie en ETA sabe dónde están las armas

A la vez, Policía Nacional, Guardia Civil y las fuerzas de seguridad francesa han intensificado los golpes contra la estructura logística de ETA. Una estrategia dirigida a dificultar aún más el acceso de los terroristas a sus armas escondidas.

Por ese motivo, la banda ha ido perdiendo paulatinamente a los miembros especializados en armamento y zulos. Eran ellos quienes los gestionaban y conocían su ubicación. Y quienes, por ejemplo, sabían cuándo caducaba una partida de explosivos determinada y había que darles salida.

El último de estos golpes fue la detención de Jean Noël Etcheverry, un sindicalista del entorno de ETA al que la banda había confiado la ubicación de parte de sus zulos. Actualmente, “casi nadie de ETA sabe dónde están las armas”.

Sólo quedan unos pocos que tienen conocimiento de la ubicación de los zulos. Uno de ellos es David Urdín, tal y como apunta La Razón. Este joven, que huyó de España y se integró en ETA para no ser condenado por delitos de ‘kale borroka’, sería además el designado por la cúpula de la banda para escenificar la anunciada entrega de armas.

Buscan un desarme “digno”

ETA, explican estas fuentes, no revelaba a sus miembros la ubicación de los zulos para evitar que una detención ponga en peligro la red de escondites de armas. La información sobre la ubicación de estos permanecía oculta a casi la totalidad del organigrama. Sólo unos pocos etarras –la cúpula, principalmente- conocen cuántas armas tiene actualmente la banda y dónde se esconden.

Con pocos miembros con capacidad para gestionar los zulos, y con estos completamente “intervenidos” por los servicios secretos franceses y españoles, “ETA se ha quedado sin margen de acción” y sin nada con lo que negociar, precisan las fuentes de inteligencia consultadas.

“Se han dado cuenta de que ya no pueden ser un agente político”. Como admitió el propio Etcheverry, ahora buscan “llevar a cabo el desarme de una manera digna”.

¿Por qué no se procede a su desmantelamiento?

Si Francia y España, a través de los servicios de inteligencia, conocen dónde están las armas de ETA, ¿por qué no se intervienen los zulos? La respuesta a esta pregunta, explican las fuentes a las que ha tenido acceso ECD, esconde una estrategia.

“La única forma eficaz de acabar con ETA es que ETA muera por sí misma”, relatan. Se trata de que no encuentren otra salida que la de entregar voluntariamente los zulos. “Cualquier golpe policial significativo contra el entramado de zulos, tanto en España como en el País Vasco francés, podría ser entendida por una parte de la banda como una especie de ‘declaración de guerra’ de parte de las fuerzas de seguridad”, con las que ETA cree estar viviendo bajo un cierto estado de ‘tregua’.

Y es que, según han podido constatar los servicios de inteligencia, no todos los actuales miembros de la banda respaldan la entrega de armas. Los integrantes más jóvenes, con apoyo de algún ‘veterano’, creen que sin armas no hay capacidad de negociación. Pero se trata de una minoría que en principio está “bajo control” de la cúpula de la organización.

Se quiere evitar, entonces, una escisión entre los que aún integran la debilitada estructura de ETA. Por eso, “Francia y España han acordado que sea ETA quien marque los tiempos de su disolución”, aseguran. Aunque, si ambos países quisieran, “ETA podría acabarse mañana”.


·Publicidad·
·Publicidad·
·Publicidad·
·Publicidad·
··
··
··
··
··
··
··
··
··
··
··
··
··
··