Jueves 22/02/2018. Actualizado 01:00h

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Seguridad

Es el jefe de una importante banda de narcotraficantes

Los detalles de la espectacular liberación en la Línea de un capo de la droga por 20 encapuchados

Samuel Crespo acababa de ser detenido tras una persecución. A los dos minutos de llegar al hospital, miembros de su clan sorprendieron a los policías y se lo llevaron por la fuerza

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Lo vivido el pasado martes por dos agentes de la Policía Nacional en La Línea recuerda más a cualquier serie de televisión relacionada con el mundo del narcotráfico o, incluso, a los años del narco-terrorismo protagonizados por Pablo Escobar en Colombia: tras la detención de un capo de la droga local, veinte encapuchados de su banda consiguieron liberarle con un espectacular asalto.

Centro Hositalario de La Línea, donde se produjo el asalto. Centro Hositalario de La Línea, donde se produjo el asalto.

Tal y como ha podido confirmar El Confidencial Digital, los hechos comenzaron a primera hora de la tarde. Una pareja de agentes de la Policía Nacional, que acababan de iniciar su turno, identificaron, junto a una mujer y en una moto, a Samuel Crespo, uno de los jefes de “Los Castañitas”, considerada la banda de narcotraficantes más poderosa del Estrecho.

El capo de la droga, al saberse reconocido, no dudó en poner en marcha a la moto y emprender la huída, dejando a su acompañante en la acera. Los agentes le siguieron en el ‘zeta’, iniciando una persecución que concluyó con Crespo accidentado y con heridas de consideración en la cara y en una rodilla.

Asalto al hospital de la Línea

Ante los “constantes gritos de dolor” del narco, que llevaba meses en busca y captura, los dos agentes de la Policía decidieron trasladarle al Centro Hospitalario de La Línea, al que llegaron a las tres y media de la tarde.

Tal y como ha podido confirmar este confidencial, apenas dos minutos después de que Crespo llegara al hospital acompañado de los dos policías, llegó una furgoneta con ocho encapuchados, que entraron en el centro con un claro objetivo: liberar al capo. Para lograrlo, pronto recibieron la ayuda de doce encapuchados más.

Los policías no se explican cómo fue posible que los asaltantes, pertenecientes también a la banda de “Los Castañitas”, se enterasen tan pronto de lo ocurrido y de dónde estaba su jefe. Algunos en el Cuerpo especulan que fue la mujer que acompañaba a Crespo la que avisó al resto de integrantes de la banda.

La situación que se vivió en el centro hospitalario fue de máxima tensión: los encapuchados empezaron a romper el mobiliario y a amenazar a los allí presentes. Los policías, incluso, temieron que alguno de ellos sacara una pistola y “se liara a pegar tiros”.

La emboscada de los 20 encapuchados hizo imposible la resistencia de los dos agentes, que nada pudieron hacer para impedir la liberación de Crespo. Pese a ello, pidieron refuerzos para intentar detener a alguno de los asaltantes.

Sin efectivos contra los narcos

El problema fue que, en ese turno de tarde, solo estaba de servicio otro ‘zeta’ más o, lo que es lo mismo, otro coche patrulla con dos agentes. Ante esta circunstancia, se improvisó de urgencia un operativo con un tercer vehículo, en el que iba un policía de Seguridad Ciudadana y otro de la UPAP (Unidad de Prevención, Asistencia y Protección contra los malos tratos).

Pese a esa escasez de efectivos, los agentes lograron detener a uno de los encapuchados, que fue trasladado a dependencias policiales.

Una vez conocidos estos hechos, los compañeros de los agentes les han felicitado por su actuación, pero también han reclamado a la Dirección General que amplíe la plantilla y los medios de una comisaría que tiene que enfrentarse, día a día, contra poderosas bandas de narcotraficantes.

Desde la Unión Federal de Policía recuerdan, en este sentido, que los policías trabajan en una ciudad con más de 60.000 habitantes y con elevados índices de delincuencia, por lo que “la plantilla no puede estar cubierta por los indicativos que prestaban servicio la tarde del martes.

Además, desde UFP recuerdan que, a lo largo de 2017 se han cursado y sellado en las dependencias policiales de La Línea 68 peticiones de medios y personal, y que el sindicato lleva siete más en 2018.

La respuesta a esas peticiones, explican, se viene dando con deficiencias: “Se han facilitado medios (rastrillo, algunos vehículos, parte de las motocicletas solicitadas, chalecos...). Sin embargo, la carencia de personal sigue siendo elevada”, concluyen.


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