Monseñor Carlos Osoro es el arzobispo de Madrid y lleva más de un año con el báculo de la capital tras los pasos de Francisco. Vicepresidente de la Conferencia Episcopal Española y pastor de la Iglesia en estos momentos de cambio político y social. Su primer mandamiento: amar a Dios y estar unido al Papa. El segundo: tener los brazos abiertos a todos.