La compra tradicional de turismos ha caído casi nueve puntos porcentuales en la última década y ya representa menos de la mitad de las matriculaciones en España, en un contexto en el que el acceso al vehículo se desplaza progresivamente hacia fórmulas como el renting, impulsadas por autónomos, el encarecimiento de los coches y los cambios estructurales en la movilidad