Grandes fortunas están encargando a sus asesores que trasladen el dinero a este territorio, con un régimen fiscal menos estricto y mayor rentabilidad que Suiza y Luxemburgo
Despachos fiscales están ofreciendo derivar el capital a vehículos de inversión localizados en Andorra que garantizan privacidad total, mayor rentabilidad y no exigen un mínimo de accionistas